ALIJA DEL INFANTADO
Colores para un cielo gris de mayo

Los pendones arropan al Bendito Cristo de Alija. EVA HIDALGO RÍO
a.g.v. | la bañeza
Hasta el cielo se rindió a las tradiciones alixanas. Aunque amenazaba lluvia, las nubes dieron una tregua y Alija del Infantado celebró la romería en honor al Bendito Cristo. Por segundo año consecutivo, la localidad acogió la concentración de pendones, que llegados desde distintos pueblos alzaron las varas y los paños para llenar de color el cielo gris de mayo.
Puntuales, los pendoneros comenzaron el paseo desde la Nora del Río para llegar a Alijar y rendir pleitesía al patrón de la fiesta. En la villa, los pendones con sus estandartes hicieron la reverencia a la talla titular que, portada por los hombres, también se acompañó de la Virgen, guiada por las mujeres.
No faltaron los trajes ni los bailes típicos. El amarillo propio de la localidad inundó cada paso cargado de tradición. Precisamente, una de las premisas de la Asociación del Pendón de Alija que vela por dar a conocer las costumbres y guardar las raíces. Así, el Bendito Cristo, que salió de la iglesia de san Verísimo, se encontró con una colorida comitiva, que lo recibió a las puertas de su ermita. Este año la subasta para meterlo en el templo alcanzó los 900 euros. Dos años ya y la cita promete un porvenir lleno de telas y sedas. La idea ha fraguado y el fervor marca el camino.