LOS EFECTOS DE LAS LLUVIAS
El campo urge a la Junta a actuar ante la histórica debacle en León por el agua
Reclaman la inmediata presencia de Marcos para que declare zona excepcional a los regadíos
Situación en la que se encontraba ayer el canal de Villares, con la carretera cortada. DL
maría carnero | león
Tres de las comunidades de regantes más importantes de León, el Páramo Bajo, Payuelos y Margen Izquierda del Porma, que suman 85.000 hectáreas de regadío, acordaron ayer solicitar una entrevista urgente con la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, para que conozca de primera mano la «catastrófica» situación que atraviesa el campo leones, totalmente paralizado por las últimas lluvias. «Queremos que la consejera venga, compruebe personalmente la situación de las fincas y se dé cuenta de que León es la provincia más afectada por esta insólita abundancia de precipitaciones que amenazan con asfixiar la mayor parte de las campañas de toda la producción de la provincia», aseguró ayer Matías Llorente, presidente de la comunidad de la Margen Izquierda del Porma.
Ante esta extrema situación piden a Milagros Marcos que promueva la declaración de ‘zona excepcional’ para los regadíos de la provincia de León ya que dan la campaña prácticamente por perdida, lo que significa que los agricultores no lleguen ni a cubrir costes. Para que su situación económica no vaya a peor, y una vez conseguida la declaración de ‘zona excepcional’, los regantes quieren negociar con las entidades bancarias moratorias para retrasar el pago de las inversiones a las que tienen que hacer frente tanto las propias comunidades, que pagan hasta 4.000 euros por hectárea anuales durante diez años, como los agricultores a título personal, con créditos de entre 100 y 150 euros a pagar en 30 años.
«No vamos a poder sembrar y lo poco que sembremos serán ciclos muy cortos, con una reducción brutal de los rendimientos, y con el correspondiente riesgo de heladas tan común en los otoños de León», explica Llorente, que califica esta situación como «histórica» en la provincia, ya que no recuerda un año hidrológico similar.
Lo que ya se ha conseguido es aplicar una ley que les permite renunciar a sembrar hasta un 75% del barbecho, y el 25 restante de otros dos cultivos, con el objetivo de poder cobrar el cien por cien de las ayudas de la PAC.
Reducción del IRP F
Los regantes también quieren abrir vías de negociación con la Agencia Tributaria para que el Régimen de Rendimientos Netos con el que los agricultores afrontan el IRPF, haya una reducción para los cultivos de cereal, legumbre, oleaginosas, forraje, remolacha y maíz.
Aunque ni desde los sindicatos agrarios ni desde las comunidades pueden de momento hacer un balance de los daños económicos que esta situación puede provocar en el campo leonés, Matías Llorente citó ayer algunos ejemplos que dan idea del problema. «Queda por sembrar el 40% de la remolacha, lo que no sólo afecta a los agricultores, también a la industria azucarera, y del maíz sólo se han sembrado 25.000 de las 66.000 hectáreas previstas, y 2.000 han tenido que resembrarse en ciclos muy cortos que reducirán su rentimiento hasta un 30%», asegura Llorente. Además todavía no se platado nada de alubia, cuando a estas alturas se estaría acabando de sembrar, ni de patata.