LOS EFECTOS DE LAS LLUVIAS
La tormenta obligará a resembrar en la Vega del Tuerto y el Órbigo
El viernes cayeron en la zona 25 litros en doce minutos, echando a perder la tercera siembra.

La imponente tormenta del viernes volvió a dejar fincas y campos inundados e inaccesibles. DL
a.g. valencia | la bañeza
El campo no encuentra respiro. El temporal de lluvias de los últimos días ha dejado una situación poco halagüeña de cara al futuro, con zonas anegadas, de difícil acceso y que han propiciado el retraso de la siembra de los cultivos que, para esta época del año, ya tenían que estar más que preparados. A este panorama se sumó el viernes una imponente tormenta, que en la Vega de Tuerto y del Órbigo dejó 25 litros de agua en doce minutos, como explicó ayer el presidente de la cooperativa Prodeleco, Cesar Pan, quien cree que esta circunstancia «es una catástrofe más añadida».
Los datos cantan por sí solos y es que la tormenta, como avanzó Pan, va a obligar a tener que resembrar por cuarta vez algunas de las fincas de la Vega, desde Celada y en la zona del Órbigo, en Santibáñez, Santa María de la Isla, Matilla, San Román el Antiguo o San Cristóbal. Otro imprevisto que pone aún más cuenta arriba el panorama para un sector que reclama medidas para paliar la situación. El agua caída el viernes en la Vega del Tuerto y el Órbigo ha afectado, según el presidente de Prodeleco, a todo el suelo sembrado hasta la fecha —un 65% del total— que en la zona principalmente responde a remolacha, patata, maíz, trigo y alubia. «En algunos casos ya era la tercera vez que se resembraba, lo que significa que tendrá que haber una cuarta». Esta situación se traduce en pérdidas económicas, que aún son difíciles de valorar. «Al encharcarse la cosecha ya no se desarrolla como debería», avanzó el presidente de la cooperativa, consciente de que ni el terreno, ni los arroyos asumen ya con rapidez todo el agua caída.
Toca volver a esperar y a mirar al cielo con la esperanza de que la climatología dé una larga tregua a fin de que las fincas de nuevo anegadas en la Vega del Tuerto y el Órbigo puedan tomar impulso para tratar de solventar en la medida de los posible una siembra que ya no arranca con buen pie.