ASTORGA
«Pedimos un centro de día público para nuestros hijos con discapacidad»
Un grupo de padres y madres reivindica una alternativa una vez terminada la etapa escolar.

Algunas de las madres que reclaman este servicio para sus hijos, en La Eragudina, en Astorga. A.V.
a.g. valencia | astorga
Llevan recorrido un largo camino y no piensan darse por vencidos. Son un grupo de padres y madres de alumnos y ex alumnos del colegio de Educación Especial Santa María Madre de la Iglesia de Astorga, del Ampa del centro y de la Asociación de Discapacitados Aquí Cabemos Todos (Adact). Tienen una reivindicación muy clara y es que las administraciones atiendan su petición. «Pedimos un centro de día público para nuestros hijos con discapacidad», explican, y es que una vez que estos chicos y chicas terminan la etapa escolar, a los 21 años, las familias se ven sin alternativas públicas donde sus hijos puedan seguir fomentando la autonomía, participando en talleres o mejorando su futuro.
Las familias que reivindican este servicio pertenecen a varias comarcas, Astorga, La Bañeza, el Órbigo y el Páramo, por eso solicitan que el centro de día se encuentre en estas zonas y se habilite desplazamiento adaptado para dar las mayores garantías a los chicos y chicas, que tienen una discapacidad psíquica y que muchas veces también se traduce en problemas físicos.
Este grupo de padres y madres lleva recorrida una carrera de fondo. Se han reunido con la gerencia de Servicios Sociales y con la Diputación «pero nadie nos da una respuesta», por eso piden, ahora, una vez más, que su demanda se atienda para poder dar a sus hijos las mejores garantías una vez que terminan la etapa escolar. «Sin alternativas públicas, muchos tienen que quedarse en casa, lo que supone un retroceso en los avances conseguidos», explican, argumentando, que, además, supone una situación complicada para muchas familias, tanto por el desembolso económico, como por las limitaciones que se generan.
Ahora, las opciones que se ofrecen pasan por el ingreso en residencias o bien plazas concertadas o privadas, que en la provincia «ya están ocupadas», aseguran. «No queremos internar a nuestros hijos, queremos que estén integrados en la familia», recordando que entre los centros ocupacionales y las residencias existe el vacío del centro de día que favorece el desarrollo de estas personas. «Queremos un centro y que puedan ir a casa cada día, dado que por sus limitaciones estos chicos y chicas no se adaptan a centros ocupacionales», dicen, conscientes de que las instituciones ya cuentan con espacios que sólo habría que habilitar para tal fin. «No es tan difícil sólo se necesita voluntad política».