Lanzamientos con solera
Las sandías se alían con el ingenio para hacer historia
El concurso de catapultas centra el primer cara a cara entre astures y romanos, que llegan al Postigo tras recibir al César en la plaza Mayor.
Un romano llegado al solar del Postigo. F. OTERO
a.g. valencia | astorga
Astorga ya está inmersa en su fiesta de recreación. Los Astures y Romanos vuelven a mirarse cara a cara por la conquista del territorio. La programación ha pisado el acelerador y, ayer, el primer desfile demostró las ganas de disfrutar de tribus, legiones y cívitas.
La cita reunió a numeroso público, expectante en la plaza Mayor para el recibimiento del César Octavio Augusto e iniciar la bajada hasta el Postigo para disfrutar del concurso de catapultas. Hay ganas de revancha y los ánimos están preparados para el Gran Circo, que se celebra esta tarde en la plaza de toros.
Las pieles y los escudos, las túnicas, las plumas y las máscaras volvieron a dar vida a los astures y romanos que, juntos, emprendieron la salida del campamento hasta el corazón de la actual Astúrica Augusta. Allí, el césar animó a sus tropas entre el correspondiente ‘enfado’ de los antiguos moradores.
Ganas de revancha y de diversión. Por eso el concurso de catapultas volvió a dejarse notar. Los participantes compitieron en las categorías de mayor alcance, de tiro al blanco y como novedad en la categoría que se basa en la fidelidad histórica. Los grupos compitieron por lanzar las sandías, utilizando para ello todo el ingenio que demostraron en la construcción de las catapultas, artilugios que, cada año, elaboran los participantes.
La jornada también abrazó la apertura del mercado, que este año se ha traslado al Melgar, ganando en espacio y llegando al centenar de puestos.
Hay ganas de más, por eso esta tarde, a las 19.00 horas, se celebrará el Circo de Astúrica Augusta, un evento señero de la fiesta que se presenta con las expectativas muy altas, después de que los últimos nueve años los astures se hayan alzado con la victoria. Hoy todavía está por ver si el césar sube el pulgar.