Un lustro de continuos vaivenes políticos
El Ayuntamiento de Valderas lleva sumido en una continua crisis política desde mayo de 2011 en el que el popular Eloy Rubio perdiese las elecciones. Desde entonces se han sucedido los cambios en la alcaldía. En aquel verano tomó posesión Cristina López después de ganar las municipales con mayoría absoluta como cabeza de lista del PSOE. Pero poco más de un año después dimitió sobrepasada por la crisis económica en que estaba sumido el consistorio. Saúl Carriedo (PSOE) fue alcalde en funciones, pero también renunció al cargo. Y así lo fueron haciendo todos los miembros de aquella lista socialista, dimitiendo incluso como concejales. Hasta tal punto que el PSOE tuvo que traer de fuera a personas nuevas que nada tenían que ver con la localidad para poder sacar adelante la situación. Una de ellas, Silvia Blanco, tomó el bastón de mando hasta el final de la legislatura en mayo de 2015.
Tras la elecciones municipales del pasado año, el PP ganó pero sin lograr mayoría absoluta. Consiguió 4 concejales. El PSOE obtuvo 3 y VOX 2. El popular Manuel Casado ha estado gobernando todo este último año en minoría. Hasta que el pasado 29 de julio presentó su dimisión como alcalde, aunque no su renuncia al acta de concejal. Dejó el cargo tras ofrecer su cabeza a la oposición para que ésta aprobase los proyectos de obras subvencionadas por la Diputación que supondrán inversiones para Valderas de 230.000 euros. El propio presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, agradeció ayer la «generosidad» mostrada por Casado al abandonar la alcaldía pensando en el bien del municipio. Con el pleno de ayer se espera que llegue la estabilidad a Valderas.