La Policía halló una uña de Denise en el lugar donde Muñoz dijo que la escondió
Hoy se cumple un año de la detención del acusado de haber cometido el asesinato.
miguel ángel zamora | león
La Policía Nacional encontró una de las uñas de Denise Pikka Thiem en el lugar donde afirmó haberla enterrado por primera vez el procesado por esta causa, Miguel Ángel Muñoz Blas, de cuya detención se cumple hoy un año.
Pese a que actualmente niega la autoría de los hechos y afirma que confesó movido por factores ajenos a su voluntad, la investigación ha constatado que el cuerpo de la víctima fue enterrado por primera vez efectivamente en el mismo lugar en el que el sospechoso confesó ante la juez haberlo hecho en su segunda comparecencia judicial y en idéntico punto en el que aseguró haberlo hecho durante la reconstrucción de los hechos, grabada en vídeo por la Policía Nacional. Así consta en un informe obrante al folio 931 y en el tomo tercero del sumario.
Posteriormente, para facilitar el hallazgo del cadáver, lo sacó de ese punto y lo colocó en la zona en la que apareció, a pocos kilómetros de su casa. Ahora, sin embargo, niega tener nada que ver con ninguno de esos aspectos.
La víctima falleció presumiblemente el 5 de abril, el mismo día de su desaparición. Lo corroboró así el investigado ante la jueza. Pero en su nueva versión sostiene que aquello fue una invención todo y que no tiene nada que ver con los hechos que se le imputan.
Fue cuando la utilización de una tarjeta de crédito permitió conocer que se había desplazado a la localidad asturiana de Grandas de Salime, donde realizaba el Camino de Santiago. La policía seguía su rastro desde que cambió en una oficina bancaria los dólares que llevaba Denise en la mochila. Asegura que se los encontró tirados en un punto del Camino. A la espera de que se determine fecha para el juicio, previsiblemente en torno a la primavera del año próximo, el sumario del caso guarda dos denuncias de mujeres turistas que realizaban el Camino de Santiago y fueron atacadas con fines de robo y posiblemente sexuales. El problema es que ninguna de ellas puede identificar de forma fidedigna al autor de los hechos, si bien sostienen que su complexión física era muy similar a la del procesado y que los hechos ocurrieron en las inmediaciones de su vivienda.
La fiscal propone una pena de 20 años de prisión por asesinato y cinco más por robo con violencia. La defensa sostiene que no hay una sola prueba que lo vincule al crimen, salvo su confesión inicial ahora desvirtuada y no sostenida en el tiempo. La familia Thiem declinó inicialmente presentarse como acusación particular, pero finalmente lo ha hecho para tener acceso a las actuaciones y solicita