Villadangos pierde por fin su peligrosa curva de entrada
El alcalde reclama que la obra se extienda a la travesía del pueblo.
maría carnero | león
Las obras para la eliminación de la curva de la N-120, en la entrada a la localidad de Villadangos, uno de los puntos negros más peligrosos de la provincia, avanzan a buen ritmo. Estos días, la empresa encargada de las obras, Asfaltos Vidal Ferrero, ultima la colocación de los quitamiedos, después de que el nuevo trazado quedara definitivamente abierto al tráfico esta misma semana, por lo que sólo quedaría ultimar la señalización de la vía.
Según el alcalde de Villadangos, Teodoro Martínez, «el trazado está quedando muy bien, y los trabajos se están realizando siguiendo los plazos previstos. Lo único que en estos momentos preocupa al regidor popular es que una vez concluyan las obras, los conductores entren en la localidad «demasiado deprisa» al ver que ya no existe la curva. Por eso confía en que «se instalen señales luminosas que adviertan a los usuarios de la carretera de la obligatoriedad de circular a 50 kilómetros por hora en ese tramo».
Según Martínez, después de que concluyan las obras, el Ministerio de Fomento debería acometer la reparación del firme de la carreta a su paso por Villadangos, ya que «se encuentra en un estado muy deteriorado, algo que nos preocupa especialmente».
Las obras para eliminar esta histórica curva comenzaron el pasado junio y cuentan con un presupuesto de 189.000 euros para acometer un nuevo trazado que discurre paralelo al anterior, pero con una desviación mucho más suavizada. El plazo de ejecución es de seis meses.