La plantilla de la Vasco vuelve a la actividad en el lavadero y con el cierre del interior
Peal pone hoy en marcha el cielo abierto y 107 mineros inician en unos días el desmantelamiento de la mina .

Los trabajadores de Peal inician hoy el acondicionamiento del cielo abierto, para comenzar a producir en breve. MARCIANO
maría j. muñiz | león
La liquidación de la Hullera Vasco Leonesa parece salir del estancamiento veraniego por partida doble. Por una parte el acuerdo de la administración concursal con Gas Natural Fenosa pone en marcha de nuevo un cielo abierto pendiente de adjudicación. Por otro, el desmantelamiento de la explotación de interior, que no encontró quién quisiera explotarla en las condiciones establecidas, recolocará en unos días al resto de la plantilla de la histórica empresa minera leonesa, que se encuentran ejecutando ya tareas de mantenimiento.
Mientras, los administradores negocian con otras centrales térmicas para aumentar la producción de la corta que vuelve a la actividad. Queda por ver cómo reaccionará Victorino Alonso, interesado también en la explotación de exterior y que había comprometido la recolocación de todos los mineros a cambio de que nadie iniciase antes la extracción a cielo abierto. Una condición que, desde hoy, ya no se cumple.
Lo cierto es que hoy el cielo abierto de la Vasco retoma la actividad, a través de un sistema de arrendamiento con Peal (contrata histórica de la minera, y uno de sus principales acreedores en el concurso que ha acabado con la liquidación de la compañía). La preparación de la explotación de exterior tras meses de inactividad centrará las primeras jornadas, que de momento tienen que traducirse en el suministro de al menos 10.000 toneladas de carbón a la térmica de La Robla este mismo mes. A estas tareas se dedicarán alrededor de 80 trabajadores de Peal, a los que se sumarán los 16 trabajadores del lavadero de carbón, de la plantilla de la Vasco. De momento las tareas se limitarán a poner a punto la maquinaria y la explotación para iniciar la extracción de carbón en los próximos días.
en el interior
Casi coincide en el tiempo, aunque dentro del proceso de desmembramiento de la empresa no tiene nada que ver. Mientras el cielo abierto retoma la actividad, las explotaciones de interior se preparan para el desmantelamiento. El administrador concursal, que ha decidido afrontar por sí mismo las tareas de cierre ordenado de las minas que no encontraron comprador dentro del proceso de liquidación, ha adjudicado finalmente a una empresa las labores de desmantelamiento, que se iniciarán en unos días.
Los trabajadores de la Hullera Vasco Leonesa que no estaban amparados por las prejubilaciones ni se acogieron a las bajas incentivadas realizaban hasta el momento tareas de mantenimiento de la desde hace meses abandonada mina de interior. En unos días pasarán a formar parte del contingente de trabajadores que durante un período de dos años (según ha trasladado la administración concursal a los sindicatos) se encargarán de desmantelar los elementos peligrosos y contaminantes de los túneles interiores, para proceder a su abandono definitivo.
Cierre del interior
Son 107 los trabajadores que afrontarán esta tarea hasta diciembre, porque a finales de año una veintena de ellos podrá acogerse a las condiciones de prejubilación fijadas. El proceso de cierre será realizado entonces por alrededor de 85 mineros que antes sacaban carbón, y ahora se dedicarán a clausurar una mina cuya infraestructura fue calificada de puntera en Europa, y que entierra ahora millones de euros de inversiones y las vetas con más potencia (más anchas) de carbón del país.
Los escenarios para el cierre de las explotaciones de interior de la Vasco contemplaban tres escenarios: el que se desarrolla en este momento, que supone que la administración concursal afronte las tareas de desmantelamiento; otro en el que la empresa que se haga con la mina a cielo abierto responda también del cierre de interior y una tercera en la que la Junta ejecutaría el cierre como responsable subsidiaria.
El cierre de la histórica (y hasta que la realidad minera local se complicó más saneada) empresa del carbón da un paso más. Al menos, a falta de las últimas firmas, parece que se cumple la aspiración de la parte social de que el cierre del interior se ejecute con los propios mineros que quedan en la Vasco. Un respiro de, como mucho, dos años, para una historia que definitivamente certifica el portazo a lo que pudo haber sido si los compromisos del Gobierno con la minería del carbón se hubieran cumplido en los últimos años. Pero no se cumplieron. Siguen sin cumplirse.