Diario de León

Ugal pide campañas remolacheras con dos aperturas para rendir más

Las últimas fincas que se arrancaron en la pasada campaña «alcanzaron las 160 toneladas».

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A. Domingo | Redacción

La apertura de la fábrica azucarera de La Bañeza en dos tandas puede servir de experiencia piloto «que habrá que tener en cuenta para el futuro», según explicó el secretario general de Ugal-UPA, Matías Llorente. De esta manera, una campaña que se anunciaba «de mucha hoja y poco nabo» por lo retrasado de las siembras, podría influir en el sistema de producción de remolacha, que arrojara un incremento importante de los rendimientos por hectárea. Llorente apuntó que la pasada primavera «hubo parcelas que se arrancaron en mayo, cuya producción se llevó a moler a Andalucía, que llegaron a 160 toneladas por hectárea».

«La remolacha es un cultivo bianual, que nos permite trabajar así. Y el sector ya se lo había solicitado a Azucarera, aunque la industria siempre se había escudado en los importantes costes de la reapertura de la fábrica para no tener en cuenta esta solicitud». Sin embargo, el compromiso de mantener abierta la fábrica hasta finales de marzo para conseguir siembras permite este año un primer periodo de apertura que abarcará, aproximadamente, «del 10 de noviembre al 10 de diciembre y otro, entre el 10 de febrero y el 10 de marzo», lo que permitirá a los agricultores entregar la remolacha en el momento en el que vean el cultivo en mejor estado. «A día de hoy, más o menos la mitad de los agricultores entregarían la remolacha antes de fin de año y la otra mitad lo haría en la segunda apertura», señaló Llorente.

Los últimos análisis en el campo arrojan «2,2 puntos menos de polarización y 80 toneladas de rendimiento por hectárea», resultados muy pobres, como consecuencia de las siembras tardías. En la fábrica, «el laboratorio estará abierto todo el mes de noviembre, para que los cultivadores puedan decidir cuándo arrancan, en función de los análisis». Llorente tiene claro que la remolacha que se sembró en junio esperará toda a la segunda ronda de esta campaña.

Un seguro específico

El problema que plantea esta doble campaña es la necesidad de «un seguro que cubra las podredumbres, desde principio de año, que es cuando dejamos de tener cobertura, hasta final de marzo. Hemos solicitado a Azucarera que nos ayude a conseguirlo», añadió el sindicalista. que explicó que el sistema de este año «se enfrenta al problema de que venga un invierno como los de antes, en el que tras una temporada de heladas nos caiga una nevada». Entonces llegarían las pudriciones. Aunque un episodio como el descrito «no se da desde hace quince años, siempre tendremos esta inseguridad por el cambio climático».

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