SABERO
El viejo puente sobre el Esla ya luce su nueva cara
El Ayuntamiento pretende incorporar la pasarela de 1925 a la oferta turística del valle.

Aspecto actual del puente viejo de Sabero, que ahora tendrá un uso peatonal. CASTRO
j.m. castro | sabero
Después de algo más de un cuarto de siglo sin servicio y en el olvido, el Ayuntamiento recuperó uno de los proyectos que existían para la rehabilitación del puente viejo sobre el río Esla incluyéndolo dentro del plan de la Diputación Provincial ‘Plan Especial Infraestructuras y Redes 2016’ para recobrar el esplendor de los primeros años de su construcción, acaecido en septiembre de 1925.
La nueva cara del viejo puente ha mejorado notablemente su aspecto, le han limpiado la base del firme y acomodado para su nuevo uso peatonal con una capa de asfalto en caliente y se sustituyó la vieja y deteriorada barandilla lateral de cada margen de forma que han quedado integrado en el entorno, instalando 40 módulos de 2 metros de largo a cada lado del puente con una altura de 1,15 metros, que se complementa con la colocación de la máquina de vapor ‘Nº 5 Vegabarrio’, que durante decenas de año realizaba el recorrido del transporte de carbón desde Olleros de Sabero hasta los lavaderos de Vegamediana. El uso del recuperado puente sobre el río Esla será solamente peatonal y, según señala el alcalde, Francisco García , «esta nueva actuación, además de recuperar el patrimonio local de interés histórico, supone un nuevo punto de interés del entramado de la oferta turística del valle que, poco a poco, queremos ampliar y ofrecer a los turistas».
El puente consta de cuatro vanos, tres de ellos salvan luces aproximadas de 14,40 metros por medio de otras tantas vigas en TT de hormigón armado de 1,40 m. de canto, siendo el cuarto vano una viga celosía de hormigón armado de unos 30 metros de luz y una separación entre cordones superior e inferior de 2 m. El tablero es superior y presenta una anchura de escasamente 3,70 m.
Todos los tramos rectos apoyan sobre pilas y estribos realizados a base de sillarejo y hormigón. El primero constituye un mero chapado que se reduce al intradós de las pilas y a las aletas de los estribos. Los tajamares semicilíndricos, las impostras y las aristas, que son las zonas más expuestas a la erosión, son de hormigón.
La barandilla es metálica, muy sencilla, de redondos. Los huecos quedan cubiertos por planchas metálicas.
La construcción del puente sobre el río Esla en 1925 supuso un hito histórico que desbloqueó la desconexión que tenía el valle de Sabero con la carretera nacional 621 que conexiona con las provincias limítrofes, permitiendo el desarrollo de la Cuenca Minera.
El viejo puente no se destruyó en los años ochenta con la inauguración del nuevo y durante años fue utilizado como paso peatonal para senderistas que visitaban Alejico y su Puente Colgante para seguir por la ruta Vadiniense mediante la calzada romana de Las Salas.