La generación térmica repunta, pero el carbón nacional pierde protagonismo
El consejero de Fomento llama a «romper el desencuentro» entre minería y medio ambiente.

González Mantero y Suárez-Quiñones, con el resto de los ponentes de la jornada. F. OTERO PERANDONES.
maría j. muñiz | león
La generación eléctrica en las centrales térmicas de carbón ha repuntado tras el desplome registrado en 2009, pero el mix que utilizan cuenta con el carbón nacional sobre todo en función de sus stocks. Y las eléctricas, aunque con distintas políticas respecto a la minería nacional, incrementan la participación del mineral importado en un momento de precios especialmente bajos. «El año 2015, ya sin restricciones por garantía de suministro, no supuso una menor generación de las centrales térmicas de carbón, pero sí una sustitución en el mix de combustibles de carbón autóctono por carbón importado y por coque de petróleo».
Así lo aseguró ayer el director general del Energía y Minas de Castilla y León, Ricardo González Mantero, durante su conferencia en la Jornada Minera organizada por la Escuela Superior y Técnica de Ingenieros de Minas de León. Una jornada en la que analizó el presente y el futuro de la minería en la Comunidad, así como su impacto en el medio ambiente, los proyectos de la minería metálica y la situación del fracking.
Mantero realizó un análisis de la evolución del carbón en la generación eléctrica entre 2006 y 2015, un período caracterizado por la eliminación del incentivo al consumo de carbón autóctono en 2009, que «marcó un antes y un después para la generación térmica», de forma que este ejercicio y el de 2010 son «con gran diferencia los de menor funcionamiento de las centrales térmicas».
El director general recordó que «la minería aguantó entonces gracias al Almacén Estratégico Temporal Centralizado, y porque las ayudas al acceso a reservas estratégicas, que se pagaban por tonelada extraída (no vendida como ahora), suponían un tercio de los ingresos de las compañías mineras».
El real decreto de restricciones entre 2011 y 2014 «supuso cierta recuperación en el funcionamiento de las térmicas, con el objetivo además de que el carbón nacional alcanzase un 80% de su mix de combustibles». Sin embargo, «la preocupación de las eléctricas ante la acumulación de stocks comprados a alto precio frente un carbón importado cada vez más barato» se unió a la «drástica reducción de las ayudas» a las minas.
La clausura de la jornada contó con la presencia del consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que abogó por una mejora en las actividades de las empresas mineras de forma que «se rompa el desencuentro que hay entre el sector minero y el medio ambiente». El consejero destacó que la legislación al respecto ha incrementado el nivel de protección, pero la sociedad tiene «una mala imagen de la minería que no es justa».
Suárez-Quiñones señaló también que la Junta mantiene con los contactos con el Gobierno central para impulsar las medidas acordadas, e insistió en la «defensa a ultranza del sector» que realiza el Ejecutivo autonómico. También recordó que el presidente Juan Vicente Herrera marcó esta semana la «ruta a seguir» en esta defensa, en su discurso ante las Cortes.