Diario de León

FESTIVIDAD DE SANTA BÁRBARA

Mucha santa para tan poco tajo

El recuerdo de tiempos mejores para la minería del carbón pesó en las celebraciones en honor a la patrona Las cuencas rinden homenaje a todos los que han bajado a la mina.

La brigada de la Vasco lo celebró en Santa Lucía de Gordón. MARCIANO PÉREZ

La brigada de la Vasco lo celebró en Santa Lucía de Gordón. MARCIANO PÉREZ

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Santa Bárbara se queda en León como tradición y para recordarla cuando truene a tenor de la calamitosa situación que atraviesa la minería del carbón. Una festividad que en otras décadas congregaba a miles de mineros ya sólo podría reunir a menos de 400 en activo, amén de jubilados y prejubilados, porque hasta la brigada de salvamento de la Vasco tiene muy complejo rescatar al sector del derrabe político y las alternativas en generación energética.

Ciñera descubrió una placa en honor de todos los mineros. M. PÉREZ

Los de la Hullera Vasco-Leonesa portaron a la patrona por el paseo de Salinas de Santa Lucía de Gordón, seguida por quienes quisieron sumarse al desfile y recordar mejores tiempos para las cuencas leonesas. Muy cerca, en Ciñera de Gordón, el padre de uno de los fallecidos hace tres años en el accidente del Grupo Tabliza, Manuel Moure, descubría una placa en homenaje «A todos los mineros a los que se llevó la mina y a quienes les dio otra oportunidad», en un emotivo acto, organizado por la junta vecinal. El himno a santa Bárbara brotó de las gargantas de los presentes y no faltaron lágrimas durante el canto. Los mineros Elías Ortega y Armando Gutiérrez explicaron que el gesto «recuerda a todos» los mineros, en una forma de «reconocernos bajo ese casco, con la cara tiznada y la amplia sonrisa en un único minero». El homenaje se rindió «a los que fueron, a los que somos, a los que estuvieron y a los que siguen estando».

En Villablinio la jornada comenzó, como es natural, en la iglesia dedicada a la patrona. Como es habitual, los participantes se dirigieron posteriormente al Monumento al Minero, donde se realizó una ofrenda floral. La capital lacianiega rindió homenaje a 20 mineros, nacidos todos en 1941, que se reunieron en la Casa de Cultura por la tarde para compartir recuerdos de su etapa en activo y escuchar al coro La Ceranda, del Hogar del Pensionista.

El cambio

En Villaseca de Laciana se rindió homenaje a ocho mineros, nacidos en 1940 y 1941: Gabriel Riesco, Fermín Fernández, Manuel Muñiz, Emilio Freire, Manuel Do Reis, Eduardo Do Reis, Remigio Enriquez y Manuel Santos recibieron un recuerdo de la jornada. En caboalles de Arriba el protagonismo recayó en un solo minero, Rufino Fernández, de 84 años, al que se entregó un diploma y una lámpara de mina tras la misa. Fuegos artificiales y un aperitivo pusieron el broche a una fiesta con sabor nostálgico en el valle de Laciana, donde ya no queda abierta ni una sola mina de carbón, después de haber sido la actividad económica por excelencia. Además de reconocerse el duro trabajo del minero, también se recuerda a cuantos perdieron la vida en el desempeño de su trabajo.

En Cistierna, donde la actividad se perdió hace ya años, la Hermandad de Santa Bárbara organizó los festejos, que incluyeron desde una misa con procesión hasta un aperitivo para todos los participantes.

Cuatro exmineros ataviados con sus trajes de faena portaron la imagen desde la parroquia de la localidad a la emita de la iglesia-museo de santa María. Ovidio García, jubilado de la mina, recibió el homenaje de los participantes, con la entrega de una placa. El público pudo visitar una exposición de fotografías antiguas sobre este oficio y los actos terminaron con una comida de la asociación minera.

Una información de: José Antonio Barrio Planillo, Vanessa Araujo, José María Campos y Ana G. Valencia.

Villaseca reconoció la labor de ocho mineros, nacidos en 1940 y 1941. ARAUJO

El exminero Ovidio García (derecha), homenajeado en Cistierna. CAMPOS

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