Diario de León

La remolacha sortea las pérdidas pese a los bajos rendimientos

El primer tramo de la campaña permite «cubrir gastos y alguna ganancia», dice Ugal-UPA.

Una cosechadora descarga la raíz antes de su traslado a la fábrica de La Bañeza. MARCIANO PÉREZ

Una cosechadora descarga la raíz antes de su traslado a la fábrica de La Bañeza. MARCIANO PÉREZ

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

A. Domingo | Redacción

Alivio para los remolacheros es el resumen de la primera fase de entregas en la fábrica azucarera de La Bañeza, que sortea la catástrofe prevista pro las inusuales lluvias primaverales. Pese a que el rendimiento medio por hectárea «no llega a 100 toneladas, al menos hemos salvado los trastos y podemos respirar algo cuando en abril y mayo nos temíamos no cubrir gastos», apuntó el secretario general de Ugal-UPA, Matías Llorente.

Entre el domingo y el lunes la fábrica cerrará la primera parte de una campaña compleja, que ha obligado a realizar dos aperturas, con el fin de favorecer a los cultivadores que no pudieron acometer las siembras hasta junio —«algo inaudito en esta provincia», apuntó Llorente—. Se habrán entregado entonces unas 260.000 toneladas de remolacha, con la suerte de que en los últimos días «ha subido mucho la polarización» —la concentración de sacarosa en la raíz—, situándose en 17,1 grados, cuando hasta ahora no había alcanzado esta cifra. Los datos del domingo pasado, daban a Toro 17,4 grados y 17,35 a Miranda de Ebro.

El dato que sale de ojo de estas primeras cuatro semanas de campaña en la fábrica bañezana es un descuento —tierra y piedras que acompañan a la raíz— del 9,79%. «Hacía muchos años que no veíamos unos descuentos tan bajos» —aseguró el líder agrario—, «pero también era imposible tener unas condiciones climáticas como estas», que permiten un arranque limpio.

Llorente indicó que Azucarera ha puesto la fábrica leonesa a un ritmo de molienda alto, que tampoco es lo más frecuente, procesando «9.000 toneladas diarias».

Para la segunda fase de la campaña —la fábrica volverá a abrir en dos meses— «quedarán unas 1.100 hectáreas», pendientes de arranque. Se trata de las siembras más tardías, para las que se pronosticó muchas hoja y poco nabo y cuyos resultados dependerán de que el tiempo «continúe como hasta ahora». Si no se producen cambios significativos, «mejoraría bastante en polarización y rendimientos».

A juicio del secretario de Ugal-UPA y dentro de lo que se preveía para este año —«con los bajos rendimientos en maíz y remolacha contábamos todos»— la primera etapa de la campaña remolachera ha salido «razonablemente bien si no fuera por la tasa al azúcar que se le ha ocurrido al Gobierno».

«Septiembre y octubre nos han salvado y, aunque no vamos a lograr un gran beneficio, sí que cubrimos los gastos —que no lo esperábamos— y podemos respirar algo», concluyó.

Buena temperatura y agua permitieron crecer el año pasado al cultivo, sorteando así un verano excesivamente caluroso. Este otoño la situación en cuanto a temperaturas ha sido muy similar, pero se ha echado de menos que la lluvia permitiera ganar volumen a la raíz en este primer arranque.

tracking