León se aleja del sacrificio cero
La Diputación vuelve a licitar el sistema de recogida para los perros abandonados a los que ejecuta si en 30 días no son adoptados Los ecologistas exigen el fin de este «maltrato animal».

La Diputación recogió el año pasado 161 perros abandonados en la provincia. ANA F. BARREDO
maría carnero | león
Coincidiendo con la celebración el pasado sábado del Día Internacional de los Derechos de los Animales, la plataforma Sacrificios Cero ha querido una vez más exigir públicamente a la Diputación de León que se sume a otras como Valladolid y Zamora y suspenda la ejecución de los perros que son abandonados y que no son adoptados después del plazo de un mes. Sacrificios Cero lleva años apostando por un trato ético hacia los animales, en respuesta a una ciudadanía que «ya no tolera en pleno siglo XXI este mal trato a los animales y mucho menos procediendo de una institución pública», defiende la plataforma en una nota de prensa.
Hasta conseguir este objetivo, los responsables de esta organización ecologista han puesto el foco en el servicio de recogida de animales abandonados en la provincia de León, gestionado por la Diputación. El pasado 10 de diciembre se cerró el plazo de licitación para que las empresas presenten sus ofertas de cara a la nueva adjudicación de este servicio, que cuenta con un presupuesto total de 108.900 euros por dos años de contrato, y que fija en 217,80 euros el precio por perro recogido, una cantidad que según Sacrificios Cero, va en su mayor parte destinado al sacrificio e incineración del animal.
Este es uno de los «muchos incumplimientos» en los que, según la plataforma, incurre el servicio de recogida en León.
Para empezar, tras varias reuniones mantenidas con los representantes políticos que gestionan este servicio, Sacrificios Cero denuncia «la total falta de transparencia tanto por parte de la empresa adjudicataria como de la Diputación de León, lo que nos hace pensar que no se cumple la Ley de Protección Animal». En este sentido aseguran que «se está incumpliendo un requisito básico que es la publicidad de los animales recogidos para conseguir que salgan en adopción antes de los 30 días estipulados por la Diputación de León para su sacrificio».
Más transparencia
Además, afirman que en el pliego de condiciones «no se pide como requisito no sacrificar a los animales recogidos, permitiendo por lo tanto, que la empresa adjudicataria continúe sacrificando con dinero público animales sanos, incluyendo cachorros, a los 30 días de ser recogidos». La plataforma asegura que se han dado casos de propietarios que no han puesto chip a sus perros y que cuando se pierden acaban recogidos por el servicio de la Diputación, y por lo tanto, en la incineradora.
Sacrificios Cero asegura haber solicitado reiteradas veces hacer acto de presencia en las instalaciones, e incluso se han ofrecido a gestionar y publicar a todos los perros recogidos. «Lolo único que hemos conseguido en cada ofrecimiento es un no por respuesta. No sabemos las condiciones de estancia de los perros recogidos hasta la fecha de salida o sacrificio, si reciben tratamiento veterinario mientras se encuentran en las instalaciones, no sabemos el tipo de eutanasia que utilizan en el sacrificio para conocer si los perros sufren o no», aseguran los responsables de la plataforma que creen que «no cumple la Ley 5/1997 de la Junta de Castilla y León». Ante esta falta de información, Sacrificios Cero recuerda que la empresa encargada de este servicio debe disponer de una ISO 9000-2015, con auditorías externas bianuales e internas anuales, en las que se detallen todos los procedimientos de trabajo, tanto desde la recogida, como el albergue y el destino de estos animales. Estos datos deben estar dispuestos al público que lo requiera, ya que, es una contratación pública y, por tanto, ha de mostrar la máxima transparencia, más en este caso de gestión de seres vivos.
datos actualizados
También insisten en que deben disponer de una página de Internet donde estén todos los datos de recogida de animales, su tiempo de estancia, su destino final tanto si es adopción, venta o sacrificio inútil, así como exponer las instalaciones en las que se albergan los animales recogidos, para comprobar si se cumplen todos los requisitos sobre el tamaño de los cheniles y el control veterinario.