LA CRISIS ENERGÉTICA
Las eléctricas quieren ahora carbón leonés
Las térmicas, a pleno rendimiento desde septiembre, reducen drásticamente los stocks de mineral autóctono y requieren nuevos aprovisionamientos Las mineras negocian contratos en busca de mejores precios y medio plazo

Las centrales térmicas están quemando sus reservas de carbón autóctono. DL
maría j. muñiz | león
Ahora sí. Después de casi dos años de ‘apretar’ a las empresas mineras locales para rebajar sus precios hasta hacerlos competitivos con el carbón internacional, entonces en niveles históricamente bajos, las compañías eléctricas buscan ahora contratos para abastecer sus centrales térmicas con carbón autóctono. Y lo hacen con urgencia. Ahora son las compañías mineras las que intentan poner condiciones, mejorar sus precios y, sobre todo, comprometer contratos de suministro a medio plazo, que les permitan hacer planes para unas explotaciones que en buena parte se encuentran paradas. Las empresas, en concurso o en liquidación. O con sus ganancias embargadas. Los precios internacionales de las materias primas y las condiciones del mercado de generación vuelven a sonreir al carbón nacional, pero el estado de las empresas mineras leonesas no permite ni lanzar las campanas al vuelo ni confiar en que la volatilidad del mercado eléctrico no vuelva a condenarlas a la parálisis.
La crisis de precios de la electricidad sí ha dejado claro que en una situación de elevada demanda el carbón es la tecnología que marca el precio más barato. De media, en los últimos días, alrededor de 50 euros el megavatio hora. La mitad de los 100 euros que están llegando a pagarse en horas punta por la entrada de los ciclos combinados. El futuro del carbón nacional, ahora sí de nuevo más rentable, depende de que se fijen contratos a medio plazo y estables; pero las eléctricas siguen sin aclarar si invertirán en la adecuación medioambiental de sus térmicas de carbón nacional. La coyuntura da un respiro a la mina, pero el futuro sigue en el aire.
Los tres grupos térmicos de la provincia (Compostilla, La Robla y Anllares) llevan funcionando a pleno rendimiento desde el pasado verano, lo que ha reducido drásticamente sus stocks de carbón nacional. En un momento en el que el precio del mineral internacional ha repuntado con fuerza. El resultado es un problema de suministro y nuevas negociaciones con las empresas mineras, a las que en los últimos dos años han forzado a rebajar sus precios hasta el límite y a firmar precarios contratos mensuales. Con el carbón internacional a un precio que ronda en el mercado los 85 dólares por tonelada, y el suministro de mineral autóctono en mínimos históricos, la situación puede derivar en una reducción de la actividad de generación.
Compostilla
Desde Endesa se asegura que los tres grupos de Compostilla están en producción, con una mezcla al 50% de carbón nacional e importado, lo que les permite entrar en precio para competir. Que asegura también que existen contratos puntuales con proveedores locales, aunque algunos no pueden servirles el mineral. Es el caso de Uminsa, su principal suministrador, que está produciendo pero no vende hasta que no se encuentre una solución a su situación judicial actual. El pleito con la minera pública Hunosa ha embargado las ayudas de 2016 al funcionamiento de la minera leonesa, y cualquier ingreso por venta de mineral pasará también a manos de la sociedad nacional.
En todo caso, desde Endesa señalan que la térmica funciona «más o menos a un nivel similar al que se registra en los meses de enero», y duda que la situación vaya a mantenerse más allá de finales de febrero. Y recuerdan que el año pasado, después de este arranque de ejercicio, la central estuvo prácticamente parada hasta final de verano, almacenó carbón hasta saturar su parque y acumuló hasta junio pérdidas similares a las de todo 2015.
La eléctrica apunta que tiene aún mineral almacenado y se compra lo que estaba acordado. A falta del carbón de Uminsa, recibe mineral de la asturiana Carbonar (que suele suministrar a Narcea), y sigue negociando con Viloria.
La Robla
Por su parte desde Gas Natural Fenosa señalan que la térmica de La Robla 2 ha tenido «un grado de utilización muy elevado desde el verano», y desde el 1 de julio hasta esta semana ha funcionado un 82% de las horas, con paradas «puntuales». La eléctrica incide en que la térmica es «uno de los grupos más competitivos de las centrales de interior del parque de generación con carbón»; y que consume mayoritariamente carbón nacional, «complementado con el uso de carbón importado de alta calidad medioambiental, con el fin de minimizar las emisiones de SO2, NOx y partículas».
Además, desde Gas Natural recuerdan su acuerdo con la Vasco para comprar «un mínimo» de 10.000 toneladas de carbón, «que está aún vigente»; y que se contemplaban «flexibilidades» que «por razones contractuales» no detalla.
Por último, la eléctrica señala que seguirá comprando carbón a la Vasco «siempre que se cumplan los criterios de competitividad y flexibilidad que La Robla requiere para poder optimizar su producción eléctrica».