astorga
Los exseminaristas piden justicia y que también se castigue a los encubridores
Las víctimas de abusos sexuales en el Seminario de La Bañeza exigen que el delito no prescriba.

Los exseminaristas se manifiestan en Astorga exigiendo justicia, bajo una intensa lluvia. RAMIRO
a.g. valencia | astorga
«Justicia real y un castigo que satisfaga a las víctimas y que llegue también a los encubridores, no como ha ocurrido hasta ahora». Con este mensaje y bajo el lema «todos lo vivimos y ellos lo encubrían. Todos somos víctimas», un grupo de exalumnos del Seminario de La Bañeza y del colegio Juan XXIII de Puebla de Sanabria se concentraron ayer en Astorga para «apoyar a aquellos niños que hace 30 años sintieron el abuso en sus cuerpos y en sus mentes». Los exseminaristas leyeron un manifiesto explicando que «recordar lo que pasó es recordar el sufrimiento al que fueron sometidos nuestro compañeros, quienes lo han contado y quienes aún no lo han hecho».
Las víctimas reconocieron que hay más casos y que todos eran conscientes de lo que ocurría, «cuando se puso en conocimiento del rector y luego del actual vicario de Ponferrada no hicieron nada y tanta culpa tiene el que abusa como el que lo tapa, que se callaron cuando tenían que haber acudido a las autoridades judiciales y policiales», explicaron ayer, reclamando «una pena justa, no como la impuesta a José Manuel Ramos Gordón —el sacerdote al que al menos tres exseminaristas han denunciado por los abusos— condenado por la Iglesia Católica a un año de sanción», una pena, en opinión de las víctimas, «ridícula».
Los exalumnos del Seminario de La Bañeza y del colegio diocesano Juan XIII de Puebla de Sanabria recogieron también el ofrecimiento del obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, de investigar todos los casos de abusos a menores para que ninguno quede sin condena. También le tomaron la palabra para reunirse el próximo 28 de febrero, aunque destacaron que «a diferencia de lo que dijo el prelado de que habíamos denegado la invitación, la realidad es que no nos había propuesto ninguna fecha».
Las víctimas pidieron tolerancia cero, que el delito de abuso a menores no prescriba y que «los autores sean denunciados por sus víctimas y perseguidos por la justicia». Bajo una intensa lluvia que no frenó sus reivindicaciones insistieron en que «esto es solo la punta del iceberg».