MEDIO NATURAL ■ INVESTIGACIÓN
188 kilómetros de ríos leoneses serán un laboratorio del cambio climático
Las reservas fluviales de la provincia suponen la tercera parte de las declaradas en el Duero


Las nueve reservas fluviales declaradas en la provincia de León por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, cuya longitud suma 187,7 kilómetros, se convierten en un laboratorio en el que las autoridades realizarán un seguimiento del cambio climático en estas masas de agua, protegidas por su buen u óptimo estado ecológico e hidromorfológico. Se trata de parajes en los que no ha existido acción del hombre o ésta ha sido mínima. El reto —recogido en la Directiva Marco del Agua, de la Unión Europea— no sólo plantea un seguimiento de los nuevos escenarios fruto del cambio del clima, sino que, además, estos espacios se gestionarán de forma «que puedan constituir ‘refugios climáticos’ [...] cuyo microclima pueda jugar un papel importante en la pervivencia de determinadas especies o ecosistemas», apunta el documento Líneas estratégicas para la gestión de las Reservas Naturales Fluviales.
La toma de datos en la red de reservas supone permitirá elaborar modelos predictivos de los efectos del cambio climático sobre los distintos tipos de río españoles. Además, se prevé el intercambio e integración de información de las reservas fluviales con otras redes de seguimiento del fenómeno y los centros de investigación. Además, la información obtenida servirá «como instrumento de educación y sensibilización ambiental», en especial de la población local, para que contribuya en la conservación.
El estudio se propone reforzar las medidas que permitan la recuperación del sistema fluvial y de los ecosistemas vinculados a éste a su estado original. Además, se quiere recuperar los tipos de río que no cuentan con representaciones en muy buen estado en el país o éstas son muy escasas.
Ocho de las nueve reservas leonesas se encuentran en la cuenca del Duero. Suman 158,7 kilómetros de ríos, un 28% de los 561,83 de las 28 que se han declarado en los dos últimos años en este territorio. La novena, se encuadra en la cuenca Miño-Sil, con 28,98 kilómetros del río Burbia y de sus afluentes, Tejera y Porcarizas. La provincia leonesa, León resulta una provincia privilegiada por el número de reservas. En el Duero, es la que más espacios dispone de este tipo, seguida de Palencia, que suma seis.