GANADERÍA ■ EL RENDIMIENTO
Menos estrés para dar más leche
El experto en estrategias para mitigar el calor en las vacas Israel Flamenbaum expone sus técnicas a los veterinarios en dos sesiones, celebradas en Valencia de Don Juan y San Millán de los Caballeros

Israel Flamenbaum (con visera), durante la sesión que impartió en la explotación Blanco-Caño, de San Millán de los Caballeros. JESÚS
A. Domingo | Valencia de Don Juan
La operación bikini en las granjas de vacuno de leche no es cuestión estética, sino sanitaria y económica. En los meses de mayor calor del año, las vacas sufren estrés por calor, cuyas consecuencias se pueden traducir en una caída de las defensas de la reses, una menor producción de leche y peores tasas de concepción. Además, el calor afecta en especial a las vacas durante el parto y tras alumbrar a su cría.
Para mejorar las técnicas de manejo del ganado que permitan reducir el impacto del ganado el viernes visitó León el ingeniero agrónomo israelí Israel Flamenbaum. Sus 42 años de experiencia en proyectos en explotaciones lecheras en climas cálidos y «miles de granjas visitadas en 50 países de todo el mundo» le convierten en una eminencia en la materia.
Flamenbaum llegó España de la mano de la empresa Elanco y expuso sus recomendaciones en Lérida, Lugo, Asturias y León, donde impartió una conferencia para veterinarios en Valencia de Don Juan, a la que siguió una sesión en granja en la explotación Blanco-Caño, de San Millán de los Caballeros.
Con máster y doctor en fisiología de la vaca lechera en climas cálidos, Flamenbaum trabajó en el Ministerio de Agricultura de su país, donde ocupó el puesto de director del Departamento de Ganadería durante 15 años. Tras una jubilación anticipada, en 2008 decidió montar una consultora internacional.
Flamembau explicó que el estrés por calor es un problema que se aborda en todo el mundo. La mayor parte de las granjas disponen de sistemas de duchas y ventilación, pero, en este campo «aún queda mucho trabajo por hacer en España», ya que no basta con aplicar sistemas para mitigar el calor, sino «hacerlo de la mejor forma, de acuerdo a la experiencia». En concreto, explicó, en determinar el inicio y el fin de la aplicación de los sistemas radica buena parte del éxito en las granjas. «En España se conoce la literatura científica sobre el estrés por calor, pero existe una gran discrepancia entre lo que se lee y la aplicación en las granjas», apuntó. En las explotaciones donde mejor se aplican los sistemas de regulación de humedad, temperatura y corriente de aire, «les queda afinar» en el empleo de estas técnicas.
El especialista ya había estado en España por motivos laborales en anteriores ocasiones. Sin embargo, no han sido estancias que le permitan haberse formado una visión del sector. Más porque en las sesiones que imparte «me llevan a granjas de primera división». Pese a su conocimiento parcial de la realidad del vacuno de leche, apuntó el sector goza en España de niveles de manejo y producción muy altos.
Menores costes
Además de los aspectos sanitarios del problema y de favorecer el bienestar animal y mejorar, mitigar el calor en las granjas de leche se traduce en «una mayor eficiencia en la producción», un aspecto más importante en periodos de crisis para el sector que en épocas de bonanza, pues «cuanto menos dinero cuesta producir el litro de leche más ingresos va a obtener el ganadero».
Temperatura y humedad ambiental influyen en el estrés por calor, de manera que en determinadas condiciones de humedad ya a 22 grados de temperatura una vaca que produce 30 litros diarios podría bajar hasta dos litros a consecuencia de esta afección.
Isarel Flamenbaum abogó por un estudio más profundo del problema en España, «con datos reales» de las distintas zonas de producción de los que se carece en la actualidad, expuso. Anunció que llevará a cabo esta tarea de obtención de información la llevará en colaboración con la firma Elanco.