LA FALTA DE LLUVIA
La sequía no impedirá al Páramo Medio sacar adelante la campaña
Aconsejan una planificación de cultivos para una dotación de agua de 3.800 m3 por hectárea.

Un agricultor interviene durante la asamblea de la comunidad de regantes. DOMINGO
A. Domingo | Bercianos
Saben que no será fácil, pero en la Comunidad de Regantes del Páramo Medio afrontan la campaña de riego de este año con algo más de optimismo que en otras comunidades de regantes. Cuenta con la ventaja de que el 100% de la superficie cuenta con riego a presión automatizado y la que le da su pequeño tamaño —4.500 hectáreas, tanta superficie como un solo sector de otras zonas—, pero también es verdad que recibe agua del embalse de Los Barrios de Luna, con unas reservas insuficientes para sacar adelante las cosechas, que en el vecino Canal del Páramo —en la misma comarca agrícola— llevan a asegurar a su presidente que si no llueve en mayo solicitará la declaración de zona catastrófica.
Si bien las dotaciones de agua no serán las de otros años y la elevada asistencia de agricultores a la asamblea general que se celebró ayer indica que la falta de agua preocupa, el presidente de la junta de gobierno, Julio Carnero, huía ayer de catastrofismos. «Partimos de un reparto medio 4.000 metros cúbicos (m3) y si el agricultor realiza una rotación de alubia, remolacha y maíz la cantidad de agua resulta ajustada, pero es factible» sacar adelante la cosecha. Apuntó que el año pasado, la media de consumo en la comunidad fue de 4.200 m3 por hectárea. «No quiero transmitir a los agricultores el miedo que existe en el resto de las comunidades del sistema Luna, porque, además, les estaría mintiendo», aseveró.
Carnero recomendó a los comuneros que planteen los cultivos pensando en una dotación media por hectárea de 3.800 m3 para evitar problemas y porque la comunidad no será flexible si se mantiene el tiempo no cambia. El agricultor sabe el agua que tiene y la gestionará como crea necesario» —ventaja que ofrece la modernización del riego—, pero en el momento que consuma el cupo «se cerrará el hidrante y no se le dará más agua».
Los regantes se han dirigido a la empresa de gestión de riego para conocer su gasto por parcela y decidir qué siembras son más adecuadas a cada una ante la restricción del agua disponible, explicó. Además, solicitó a los agricultores colaboración a la hora de comunicar las necesidades de agua, dado que «si otros años hemos estado regando a demanda, este año tenemos que pedirla al Sindicato Central de Los Barrios de Luna», al que se comunican las necesidades de agua de las comunidades dos veces por semana.
«La cosa está mala y a medida que pasa el tiempo y no llueve se pone peor», reconoció Carnero, que no cree que a estas alturas de año «veamos que el pantano gana en reserva. En cualquier caso, lo que llueva será agua que no se embalsará». Pero en esta situación «lo van a pasar mal los que riegan a pie», las explotaciones que aún no han modernizado, como ha quedado patente en las juntas de explotación celebradas a principios de mes para fijar las reservas mínimas de los embalses en la cuenca del Duero.