El 88% del sector agroalimentario está en manos de microempresas
El Observatorio Agroalimentario de Ecova destaca su labor para mantener el medio rural.
m. rabanillo | león
Son los que logran mantener el medio rural, los que ofrecen empleo femenino y asientan población, pero no se creen empresarios y son débiles en las estructuras transformadoras y comercializadoras. Estas son conclusiones recogidas en el estudio sobre el sector agroalimentario que ayer presentó el Colegio de Economistas de Valladolid (Ecova) y en el que se constata que casi el 88% de las empresas agroalimentarias de León son micropymes y que sólo una de las compañías del sector de la provincia, Lactiber, figura en el último lugar en el ránking de las diez más grandes de Castilla y León, con una facturación de 80 millones de euros y una plantilla de 140 trabajadores.
En León existen actualmente 479 empresas agrupadas en este sector —un 3% menos que en 2012— y de ellas, sólo el 1,88% están enmarcadas entre las grandes y medianas empresas. El resto, un 10,23%, son pequeñas empresas. La provincia cuenta con el 17,64% de todas las dedicadas a la alimentación en Castilla y León, el mayor núcleo después de Salamanca, que cuenta con el 24,3%. Respecto al sector de las bebidas, León ocupa, con 158 empresas, el tercer lugar en la comunidad, con el 18,18%, por detrás de Burgos y Valladolid. Más del 90% de estos negocios son microempresas.
El informe revela el elevado número de empresas agroalimentarias leonesas sin asalariados, 148, que representan casi el 31% de todo el sector. En el otro extremo, con más de 100 trabajadores sólo figuran tres registradas, apenas un 0,6%.
El Observatorio Agroalimentario pone de relieve la importancia del sector agroalimentario, uno de los más importantes del tejido productivo y con un «enorme potencial». Destaca la función del sector en la creación y el mantenimiento de empleo, la internacionalización y la vertebración del medio rural, así como su calidad y su buena posición en los mercados.
Desde el inicio de la crisis económica las empresas agroalimentarias «han tenido que hacerse más eficientes, ajustar su rentabilidad y, en definitiva, adaptarse para competir en un mercado mucho más exigente, tanto con la calidad de sus productos como con los precios. Además, la internacionalización del sector ha sido, fundamentalmente a través de las exportaciones, una de las palanca clave para el mantenimiento de su liderazgo.
Según Ecova, las fortalezas del sector se basan en su condición de estratégico y como generador de empleo, además del impulso que da a la economía en periodos de expansión. La calidad de sus productos, su vocación exportadora y la sinergia con otros sectores como turismo, gastronomía y la cultura son otros puntos a su favor. Sin embargo, entre sus debilidades destaca la excesiva atomización de las empresas, con un 99% de pymes, y los bajos márgenes comerciales. Además, registra una productividad inferior a la de la Unión Europea y mantiene una limitada actividad en I+D+i en las fases del proceso productivo.
El informe destaca entre las amenazas del sector la despoblación y la falta de financiación, así como el excesivo control de los mercados agroalimentarios por parte de la distribución.
El mantenimiento del medio rural es esencial para el desarrollo de este sector y para su supervivencia, Ecova destaca la necesidad de que las empresas sean capaces de anticiparse a los requerimientos de calidad y seguridad alimentarias exigidas por los consumidores, de crear más productos innovadores y de fomentar la formación específica y de calidad de los trabajadores.
También ve necesario alcanzar la transformación digital para seguir compitiendo y lograr la mejora de los procesos con tecnologías más eficientes.
