La lucha contra el fuego en León tendrá el mismo operativo de 4.300 efectivos
EL Bierzo y La Cabrera siguen siendo las zonas de mayor riesgo para la administración.
maría carnero | león
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León publico ayer en el Bocyl, un mes antes de la fecha en la que lo hace otros años, el operativo con el que este verano afrontará la lucha contra el fuego. Serán 20.513 las personas que este año componen este operativo en Castilla y León, las mismas que en los años 2015 y 2016. De todas ellas, 4.300 trabajarán en la provincia leonesa, la que más preocupa a la administración, ya que es la más castigada por el fuego, y por lo tanto, la que cuenta con más medios humanos.
Para diseñar el operativo, la consejería vuelve a recurrir al mismo mapa de todos los años en el que se reflejan las zonas con un mayor riesgo potencial de incendios.
En el caso de la provincia de León, el Bierzo y La Cabrera son las dos comarcas que más preocupan a la administración autonómica, por su concentración de masa forestal, y por la grave sequía que afecta a su territorio.
La provincia de León sigue estando en el punto de mira de la administración autonómica por concentrar hasta el 50 por ciento de las zonas de máximo riesgo de sufrir un incendio forestal en los próximos meses, seguida de Zamora, que concentra el 40%, y de Ávila con tan sólo el 10%. De este modo, las localidades leonesas catalogadas como de grado I, es decir, de máximo riesgo, son Villafranca, Vega de Espinareda y Ponferrada en el Bierzo, y Truchas en La Cabrera. Como grado II, consideradas también de alto riesgo, pero menos, se encuentran Bembibre y Astorga, a pesar de que la comarca maragata, junto al Bierzo, fue el año pasado la que más incendios registró. En términos autonómicos, de las 19 localidades consideradas como de máximo y alto riesgo forestal, las de categoría I y II, seis se encuentran en la provincia de León, cinco en Ávila, cuatro en Zamora y tres en Salamanca.
Según la Junta de Castilla y León, el mapa del fuego se realiza en función de los datos recogidos semanalmente por los técnicos de la consejería en las distintas zonas de la localidad, en los que recogen información térmica y el grado de humedad. En función de estos datos se determinan cuales son las zonas más vulnerables de sufrir un incendio forestal.
La Orden también determina la realización de 26.667 guardias por parte de los integrantes del Operativo de Lucha contra Incendios Forestales de Castilla y León. De ellos, 19.616 corresponden a agentes medioambientales y forestales, 897 a celadores, 2.669 a técnicos (jefes de jornada y técnicos de guardia), 1.232 a técnicos de operaciones y, por último, 2.253 a conductores, tanto de oficina como de campo.
Por provincias, León aglutina una quinta parte de las guardias, con 5.168, algo lógico debido a su vasto territorio forestal; le siguen Burgos, con 3.516, y Zamora, con 3.219 guardias; Ávila, con 2.981; Soria, con 2.904; Salamanca, con 2.396; Segovia, con 2.198; Palencia, con 2.097; y Valladolid, con 1.624 guardias determinadas. A ellos se suman otras 564 del Centro de Mando Autonómico. Las cifras son prácticamente a las delas últimas campañas del operativo.