Ocho meses por dejar morir a tres ejemplares
El dueño de la reserva valenciana de Valdeserrillas, de donde proceden los bisontes y búfalos reintuducidos en el valle de Anciles, ha admitido que dejó morir por inanición a tres ejemplares, lo que ha reducido de un año a ocho meses la pena de carcel a la que se enfrentaba por un delito de maltrato animal, según publicó ayer el rotativo Levante .
Al carecer de antecedentes penales no deberá ingresar en el centro penitenciario. Asimismo se le impone también la prohibición de tenencia de animales y la posibilidad de trabajar en cualquier negocio relacionado con la fauna. El acusado no proporcionó a los animales alimentación suficiente, lo que ocasionó la muerte de tres de ellos.