ROMERÍA
Lluvia para el santo
El fuerte temporal de agua caída ayer impidió la celebración de la misa en la ermita de Peñacorada y obligó a retrasar la procesión.

La lluvia retrasó y modificó los planes de la romería, pero no deslució la procesión ni mermó la ganas de fiesta de los vecinos. CAMPOS
JOSÉ Mª CAMPOS | CISTIERNa
La lluvia impidió la celebración de la tradicional misa en la ermita de San Guillermo. La banda de música de Cistierna y la filarmónica de Lorvao de Portugal iniciaban su marcha hasta la iglesia de la villa cuando una fuerte tromba de agua obliga a que todos sus componentes se tuviesen que resguardar del agua. Mientras tanto ya había gente esperando en la ermita de San Guillermo, situada en las faldas de Peñacorada.
La incesante lluvia obligó a que la misa se celebrase en la iglesia de Cistierna en vez en la ermita. Después del acto religioso el tiempo dio una tregua lo que se utilizó para celebrar la tradicional procesión de San Guillermo. Una docena de pendones de pueblos de la comarca abría la comitiva seguido de la Filarmónica de Lorvao de Portugal. A continuación el grupo de danza Peñacorada con la imagen del santo y para cerrar la banda de música de Cistierna.
La procesión acompañada de numeroso público partió desde la iglesia hasta la residencia de mayores donde las dos bandas interpretaron conjuntamente el himno a San Guillermo compuesto por el director de la banda de música de Cistierna, Enrique Fernández. El grupo de danzas Peñacorada bailó una jota ante la imagen del santo. Finalmente la imagen quedó dentro de las instalaciones de la residencia de mayores ante la posibilidad de nueva amenaza de lluvia. A la bajada la gente pudo degustar la tradicional paella popular en la plaza Carlos Álvarez.