ECONOMÍA Y MEDIO AMBIENTE
La biomasa evita una contaminación en León como la de 83.859 coches
La provincia lidera el uso de calderas en la Comunidad con 5.322, un 21,5% más que en 2015

maría carnero | león
La utilización de biomasa como fuente de energía térmica en la provincia de León evitó la emisión de 125.789 toneladas de CO2 en 2016, contribuyendo así a la reducción de gases de efecto invernadero en España, según los datos del Observatorio de Biomasa (www.observatoriobiomasa.es), que gestiona la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, Avebiom. Una reducción que es equivalente a la contaminación que producen 83.859 vehículos durante un año.
A finales de 2016 había 5.322 equipos de biomasa de alto rendimiento en otros tantos hogares o edificios de la provincia, el 17% del total en Castilla y León. Esta cifra, que sitúa a León a la cabeza del ranking regional, refleja un incremento de 944 equipos sobre el año anterior (+21,5%), con una potencia instalada total de 194.823 kW, el 8% más y casi el 14% toda la Comunidad, según el Observatorio de Biomasa.
La mayor parte de los equipos instalados durante el año 2016 fueron estufas de pellet (874), cuya tendencia de comercialización ha derivado hacia los grandes almacenes de bricolaje y continúa al alza con equipos cada vez de menor potencia, pero más tecnificados. La potencia media de las estufas comercializadas en 2016 ha sido de 11,3kW.
El presidente de Avebiom, Javier Díaz, valora «muy positivamente y en toda la cadena de valor» las cifras del sector de la biomasa en 2016, ya que «se han superado los objetivos que nos habíamos marcado para el ejercicio».
Y ello, dijo, «a pesar de que en 2016 se registraron algunas circunstancias que pudieron aminorar de alguna manera el ritmo de crecimiento del número de instalaciones. Entre ellas, por ejemplo, unas temperaturas más suaves de lo habitual en invierno, unos precios más bajos del gasóleo durante una buena parte del ejercicio y la propia inestabilidad política, que provocó una ligera contracción del consumo en genera».
Javier Díaz considera que «los datos de 2017 apuntan a un claro cambio de tendencia, impulsada muy probablemente por el fuerte incremento del precio del gasóleo de calefacción, que ha llegado a costar en algunos momentos hasta un 50 por ciento más con respecto al año anterior».
