CAMPO
La Comunidad afronta el peor año para la cosecha de cereal de invierno desde 1992
Asaja sitúa la producción para esta campaña entre 2,7 y 2,9 millones de toneladas

Fotografía de archivo de una cosechadora en una finca de cereal. MARCIANO PÉREZ
A. Domingo | Redacción
Las estimaciones de Asaja-Castilla y León sitúan la producción de cereal de invierno para este año entre 2,7 y 2,9 millones de toneladas, lo que situará la campaña en la peor de la comunidad autónoma después de la de 1992, en la que se recogieron 2.719.143 toneladas de cereales. Asaja apunta que las cosechadoras ya han entrado en los campos de las nueve provincias, especialmente en la cebada, y advierte de que la campaña de este año será muy diferente por el adelanto de los cultivos, debido a las altas temperaturas de la primavera, como por confirmarse el desplome de la producción en las parcelas que se van cosechando, tanto por la sequía como por las heladas de final de abril.
Aunque Asaja reconoce que aún es pronto para concretar las cifras de este año, 2017 y 1992 «son ya las peores cosechas registradas en Castilla y León en el último cuarto de siglo», al no alcanzar los 3 millones de toneladas recogidos. 2001, 2009 y 2005 se suman a la lista de años terribles, pero en estos tres casos se superaron siempre los tres millones de toneladas —3,62, 3,88 y 3,96 millones de toneladas, respectivamente—, en un histórico en el que el resto de las campaña pasa de los 4 millones. El mejor año de los últimos 25 fue 2008, con 9,3 millones de kilos, seguido de 200, 2016, 2007 y 1993. La media del periodo 1992-2017 supera los 6 millones de toneladas.
El presidente de Asaja en la Comunidad, Donaciano Dujo, distinguía ayer «tres partes» en el cereal de secano. «De las cerca de dos millones de hectáreas sembradas, unas 650.000 estarían esquilmadas, y ofrecerían resultados de miseria, entre cero y 500 kilos por hectárea. Otro tercio estaría entre los 500 y 1.200 kilos, y el tercio restante rondaría los 2.000 kilos».
A León le queda el consuelo de haber sembrado 30.000 de las 66 hectáreas de trigo en regadío, lo que puede dar un respiro a los agricultores, en función de cómo se hayan visto afectadas sus fincas por las heladas.
Asaja destaca que las peritaciones de daños de Agroseguro están muy avanzadas, con 500.000 hectáreas dañadas por sequía, helada y granizo, pero recuerda que aún es mucha la superficie sin asegurar y señala que una campaña como ésta «obliga a repensar el sistema actual de seguros» y modificarlo hasta «lograr que prácticamente se universalice».
Asimismo, reclama una vez más ayudas directas para los agricultores con resultados catastróficos que coticen a la seguridad social, pese a la postura contraria que han mostrado el Ministerio de Agricultura y la Junta.