Los paños de 38 pueblos de las tierras bañezanas dan color a la ciudad
La Bañeza ejerce de capital comarcal
Los paños, volteados al aire en medio del calor de la calle de Astorga.
rafa reyes | la bañeza
La plaza Mayor del municipio leonés acogió ayer la fiesta de las Comarcas Bañezanas. Esta vez fueron 38 los pendones que desfilaron por la villa del viejo Reino de León.
La maña con la vara y el paño despertó la admiración de un público entregado a esta tradición. Las comarcas de Quintana del Marco, Quintana y Congosto y la Valduerna destacaron sobremanera por los jóvenes que portaban los pendones haciendo gala de un gran equilibrio. Mientras que la de Villagarcía de la Vega sorprendió llevándolo a la espalda, la de Castrotierra hizo lo propio con sus 12 metros de vara. Por otra parte, la localidad de Turienzo se hizo notar con su sonoro cuerno.
Una treintena de pueblos dejaron constancia del orgullo que sienten por su tierra y, uno a uno, los paños tomaron la Bañeza siendo recibidos por el alcalde, José Miguel Palazuelo, quien les dió la bienvenida a modo de felicitación por «haber mantenido esta tradición durante siglos en León». Uno de los momentos más emotivos llegó cuando hizo referencia a «las familias y amigos que viven lejos y se reencuentran cada verano en estas fiestas». También aprovechó la ocasión para lanzar un guiño a los visitantes de Zamora y Palencia.
PAELLADA
Desde la plaza Mayor recorrieron la calle del Reloj y la Vía de la Plata hacia el Jardinillo, donde continuó la fiesta con la comida de hermanamiento. La paellada, que reunió a cerca de 1.000 personas, puso el broche final a estas fiestas organizadas por el Ayuntamiento y la Asociación Cultura Pendón de la Bañeza.