Los peores incendios del año
ENERO
Candelario (Salamanca). En la Sierra de Béjar, quemó casi 500 hectáreas de monte bajo y matorral. La nieve consiguió extinguirlo.
ABRIL
Jerte (Cáceres). Quemó 945 hectáreas de matorral, pastos y robledal.
Tebaida Berciana. Arrasó unas 1.100 hectáreas. El fuego se inició en el término de Bouzas, arrasó una extensa zona de gran valor ecológico.
JUNIO
Moguer (Huelva). Se quemaron 8.486 hectáreas y 2.000 personas fueron desalojadas. El fuego afectó a 6.761 hectáreas del Parque Nacional de Doñana y se apuntó como causa una negligencia.
Gátova-Sierra Calderona (Valencia). Arrasó 1.289 hectáreas, un tercio de esta superficie en el parque natural de la Sierra de la Calderona, y afectó a los municipios de Gàtova, Segorbe, Altura y Soneja.
Riotinto (Huelva). Arrasó más de 600 hectáreas. Provocó la activación por más de 24 horas del Nivel 1 de Emergencia del Plan Infoca y el desalojo de alrededor de 200 personas.
Arroyo de San Serván (Badajoz). Arrasó alrededor de 500 hectáreas y obligo a activar el nivel 1 de peligrosidad.
Yeste-Sierra del Segura (Albacete). Quemó unas 3.300 hectáreas e hizo necesario el desalojo de 190 personas.
Arribes del Duero (Zamora). Arrasó más de 3.066 hectáreas, en su mayoría de monte bajo y pastos. Según los primeros indicios, fue intencionado.
Campillo de Altobuey (Cuenca). Arrasó unas 1.200 hectáreas de masa forestal, fundamentalmente pinos y encinas. Su origen fue un accidente de tráfico.
AGOSTO
Verín (Ourense). Calcinó 1.372 hectáreas. Se apunta a un origen intencionado.
Segura de la Sierra (Jaen). En pleno Parque Natural de las Sierras de Cazorla (Jaén), calcinó alrededor de 830 hectáreas y obligó al desalojo de unas 300 personas.