LAS CONSECUENCIAS DEL INCENDIO ■ HACIENDO BALANCE
SOS por La Cabrera
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ofrece su apoyo para que la zona afectada por el incendio se declare como catastrófica Volverá a reunirse con los alcaldes en un plazo máximo de dos meses
Los alcaldes de las zonas afectadas por el incendio estiman que la superficie total que ha sido afectada por las llamas supera las 10.000 hectáreas. RAMIRO J. LÓPEZ
PABLO RIOJA | ENCINEDO
«Ahora toca ir todos a una en favor de La Cabrera, no hay colores políticos, sólo importa salir de esta cuanto antes». Así de contundente se mostró ayer el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, tras la reunión que mantuvo en Encinedo con los alcaldes, presidentes y miembros de juntas vecinales de los territorios afectados por el incendio que se inició en la noche del pasado 21 de agosto en Losadilla. Uno de los principales puntos que reclamaron los máximos responsables de cada municipio fue el apoyo de la Junta para pedir la declaración de zona catastrófica, que en todo caso dependerá de que el Gobierno dé luz verde. En este sentido, el consejero transmitió el apoyo de la institución regional en la tramitación de las ayudas del Estado de atención a determinadas necesidades derivadas de situaciones de emergencia o de naturaleza catastrófica, mediante la elaboración de los informes técnicos que sean necesarios y la coordinación con la subdelegación del Gobierno en la provincia. «Tienen todo nuestro apoyo», insistió Quiñones.
Durante el encuentro, se informó de las medidas que se llevarán a cabo para evitar la erosión y la protección de los ríos con los arrastres de ceniza, así como la restauración de la zona durante los próximos meses. Además, se pondrá en marcha el inventario de infraestructuras que puedan haber sido afectadas por el fuego como caminos, sendas, carreteras, servicios de telecomunicación y televisión, entre otras.
Por su parte, el alcalde de Encinedo, José Manuel Moro, agradeció la predisposición de la Junta. «Se han fijado unas bases para comenzar a trabajar en los próximos días. Entre todos trataremos de sacarlo adelante y volver a la normalidad. El principal problema sigue siendo el agua. Hasta que el monte no empiece a regenerarse los desprendimientos van a seguir y con ellos las cenizas», señaló. En cuanto a la declaración de zona catastrófica remarcó que van a iniciar los trámites. «Pensamos que hay más de 10.000 hectáreas quemadas, pero es la Junta quien tiene que dar los datos concretos».
Al margen del agua, que preocupa a corto plazo, también se trataron las medidas a tomar de cara a la repoblación de la zona. «Se van reforestar las partes afectadas pero serán los técnicos los que tienen que informar de lo que se puede o no hacer». Asimismo, el alcalde de Truchas, Francisco Simón Callejo, indicó que desde los ayuntamientos afectados también van a poner de su parte para colaborar en los trabajos de limpieza. «Haremos todo lo que esté en nuestras manos».
Suárez-Quiñones se comprometió a volverse a reunir con los alcaldes y las juntas vecinales en un plazo máximo de dos meses para continuar tomando nuevas medidas.
El consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, momentos antes de la reunión en Encinedo. RAMIRO J. LÓPEZ