Estudian cambiar las captaciones de agua dañadas por el siniestro
Con una paisaje que revela lo reciente de la herida causada en Truchas y Encinedo, la zona trata de recuperar la normalidad. Se ha trabajado ya en las infraestructuras de telefonía y en el repetidor de televisión afectados por el fuego y técnicos de la Junta de Castilla y León ya se afanan en las labores para restablecer el servicio de abastecimiento de agua a las poblaciones. José Manuel Moro, alcalde de Encinedo —donde este problema es más acuciante—, no descartó ayer que algunas de las captaciones de agua de los pueblos tengan que clausurarse para construir otras nuevas.
«Solos no podemos»
Moro pidió ayer comprensión a las instituciones «para cubrir las necesidades a las que no llegue el Estado» con las ayudas que conlleva la declaración de zona catastrófica, trámite que respaldará la Junta de Castilla y León. Indicó que aún no existe una estimación de los daños y que con el paso de los días se irán conociendo nuevos desperfectos causados por el fuego. Moro agradeció el trabajo del operativo de extinción y los apoyos recibidos.
El regidor de Truchas, Francisco Simón, destacó que ambos municipios necesitan ayuda para superar esta situación: «solos no podemos». Reconoció que la Junta de Castilla y León y el Gobierno central «están volcados» en una recuperación que tardaría «muchos más años sin su ayuda». Por otra parte, confirmó que el lago de Truchillas, Monumento Natural, y su entorno no resultaron afectados por la catástrofe.