Asaja y la UCCL denuncian la subida de los seguros de la próxima campaña
Ambas organizaciones agrarias advierten de que las pólizas no amplían las coberturas.

Una explotación de lúpulo tras la tormenta de agosto. RAMIRO
DL | Redacción
Asaja-Castilla y León y la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) denunciaron ayer en un comunicado conjunto que los seguros agrarios, cuyo plazo de contratación para la campaña 2017/2018 se ha abierto recientemente, «son más caros que el año pasado y mantienen las mismas coberturas, sin que se vislumbre ningún tipo de mejora». Ambas organizaciones agrarias coincidieron en criticar la subida de precio «tras un año catastrófico para los cereales y otros cultivos herbáceos» en el conjunto de la Comunidad autónoma, sin que se dé respuesta a las demandas del sector.
Las organizaciones agrarias aseguran en su escrito que «la subvención aplicada por el Estado a través de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa) «se reduce en un 10%, sobre la prima comercial base neta. Esta cantidad es equivalente a la subvención que anunció la consejería de Agricultura, por lo tanto, el efecto en la póliza será neutro, es decir, la Junta aportará lo que deja de aportar el Estado y el agricultor no verá cambios al respecto en el momento de la suscripción, pero dejará de ingresar la subvención que percibía un año después».
Otro frente abierto para los profesionales del campo es la pérdida de la bonificación por los siniestros que se han declarado este año. «Agroseguro ha quitado a miles de agricultores una bonificación que le venía aplicando, que podía ser del 5% o del 10%, encareciendo como consecuencia de ello la póliza en la misma medida».
Añade el comunicado que la siniestralidad de la campaña «ha sido también el pretexto para que Agroseguro modifique al alza el nivel de riesgo de cada agricultor, con criterios poco objetivos y nada transparentes, lo que de nuevo encarece el seguro, y en especial en el caso del seguro garantizado, que da más coberturas al agricultor».
Rendimientos mayores
El tercer punto de discordia lo constituye la «revisión al alza de los rendimientos históricos, tomados en el cómputo de 10 años, que se sitúan en una media de 3.246 kilos de cereal en el conjunto de Castilla y León. Estos mayores rendimientos suponen un mayor coste del seguro también, aunque en este caso está justificado en unas mayores coberturas».
De estas razones, Asaja y UCCL apuntan a que los agricultores de la Comunidad «van a pagar los seguros más caros, en muchísimos casos con importes que doblan los del pasado año, y por el contrario no van a ver mejoras en las coberturas, desatendiendo las reivindicaciones que viene haciendo el sector para que el seguro sea más atractivo y se universalice».
El bajo nivel de aseguramiento de los agricultores leoneses ha sido uno de los principales problemas han salido a la palestra este año ante la sequía, el granizo y las heladas. Las organizaciones agrarias han mostrado en distintos momentos de la campaña el malestar del sector por unas pólizas que consideran caras con respecto a sus prestaciones, especialmente después de que la Junta retirase la ayuda autonómica como medida para recortar el gasto público cuando se produjo la crisis económica.