VALENCIA DE DON JUAN
La falta de chopos frena el plan de crecimiento de Garnica en León
La empresa denuncia el incumplimiento de la Junta de plantar 5.000 nuevas hectáreas este año.

En Valencia de Don Juan se transforma al año 300.000 m3 de chopo en tablero contrachapado. RAMIRO
maría carnero | león
Según el inventario publicado recientemente por la Junta de Castilla y León, realizado a través de su Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl), en Castilla y León se producirán unos 707.000 m3 de madera de chopo este año. Esta cifra crecerá ligeramente en 2018 y 2019 hasta alcanzar unos 787.000 y 830.000 m3, respectivamente. Sin embargo, a partir del año 2020 la corta de esta madera en la comunidad irá disminuyendo drásticamente hasta los 285.000 m3 previstos para el año 2023.
Esto puede generar situaciones de desabastecimiento muy graves para empresas como Garnica, que actualmente ya consume 300.000 m3 de madera de chopo procedente de Castilla y León, y que en el año 2023 pasaría a consumir 350.000 m3. Este estudio pone de manifiesto que la posibilidad de corta prevista para el 2023 será claramente insuficiente para el abastecimiento de madera de la fábrica de Garnica de Valencia de Don Juan.
Actualmente hay unas 48.000 hectáreas de choperas en Castilla y León (el 60% de la producción nacional), lo que evidencia un estancamiento en las plantaciones de chopo desde 1990. La superficie dedicada al cultivo del chopo está muy por debajo de las previsiones realizadas por el grupo de expertos en populicultura que realizó el estudio del Plan Estratégico del Chopo en Castilla y León encargado por la propia Junta. A pesar de que las estimaciones indicaban que en 2017 se plantarían 5.000 hectáreas (lo que supondría duplicar la cifra de 2005), finalmente solo serán 1.000 las que se lleguen a plantar. En Castilla y León el chopo representa solo el 2% del total de la superficie plantada y, sin embargo, proporciona el 20% de la madera que sale al mercado y el 50% del valor total de la madera vendida ‘en pie’ de la región.
Ante esta situación Garnica se plantea tener que frenar el plan de crecimiento en su fábrica de Valencia de Don Juan.
En la estrategia diseñada en el año 2005 por la Junta de Castilla y León, se estimaba que la superficie de plantaciones de chopo debería incrementarse hasta 100.000 hectáreas en el año 2027, logrando cortas superiores a 1.500.000 m3. Esto se podría conseguir si se plantaran unas 5.000 hectáreas cada año. Para ello es necesaria una acción decidida de la Administración Forestal en el conjunto de la Comunidad, para que se fomente la iniciativa privada en los terrenos aptos para la plantación del chopo.
Las plantaciones de chopo están consideradas como muy sostenibles y, por tanto, ecológicas y beneficiosas para el medio ambiente: una hectárea de plantación de chopos suele tener unos 300 ejemplares, que capturan cada año unas diez toneladas de CO2 de la atmósfera.
Estos árboles estabilizan las riberas y márgenes de los ríos y protegen los cultivos frente a los vientos. Las choperas filtran las aguas de estos ríos absorbiendo los fertilizantes procedentes de los regadíos próximos y evitan la eutrofización (invasión de vegetales del lecho del rio, y eliminación del oxígeno en el agua que impide el desarrollo de la vida animal acuática).
Según manifiesta la multinacional, el mundo necesita madera de plantaciones sostenibles para no destruir los valiosos ecosistemas naturales y satisfacer la creciente demanda internacional de uso de la madera. Las plantaciones de chopo y otras especies (pino, eucalipto…) representan actualmente el 7% de la superficie total forestal en el mundo y aportan el 50% del volumen total de madera que utiliza la industria.
Presencia en todo el mundo
Garnica es el referente mundial en producción de tablero contrachapado proveniente de plantaciones sostenibles. Con más de siete décadas de experiencia en la industria, la compañía exporta el 93% de su producción a más de 40 países de todo el mundo. Garnica cuenta actualmente con más de 900 trabajadores, unas oficinas centrales en Logroño (La Rioja) y cinco plantas, tres de ellas situadas en La Rioja (dos en Baños de Río Tobía y una en Fuenmayor); otra en Valencia de Don Juan y otra en Samazan (Francia).