Diario de León

La chispa del espectáculo se enciende en la bañeza

De lo que todo canavalero presume

Hasta la ‘reina de Inglaterra’ y los soldados Imperiales (muy dulces) han recalado en la ciudad para vivir lo más genuino de la fiesta, el carnaval espontáneo, una cita sin orden donde la gracias está en la imaginación.

‘Isabel II’ y su camarilla se pasean por la plaza Mayor. MARCIANO

‘Isabel II’ y su camarilla se pasean por la plaza Mayor. MARCIANO

Publicado por
Ana G. Valencia
León

Creado:

Actualizado:

Y llegó. Y llegó para quedarse. Y llegó de la mejor manera que puede hacerlo, de la mano de los carnavaleros más auténticos, los de la espontaneidad y la imaginación, los que año tras año logran sorprender. Los que cuando uno piensa que ya lo han dado todo, dan una vuelta de tuerca más y ganan otro punto. Esos que nunca se cansan y que hacen del Carnaval de La Bañeza una fiesta tan genuina que es imposible de imitar. Por y para los carnavaleros. Hecha por y para los carnavaleros.

Y tanto es así que ayer por la mañana, por la plaza Mayor de La Bañeza se vio a la reina de Inglaterra, con una buena camarilla de acompañantes, sería, solemne y saludando. Y a los soldados Imperiales (muy dulces) y de apellido Alonso, en este caso. Con ellos a los jugadores de la NBA, a las vendedoras ‘con los melones más grandes de La Bañeza’ e incluso el centro de la ciudad se convirtió en una pequeña granja. Ya se sabe que por lo menos una vez en la vida se necesitará al médico, al arquitecto o al abogado, pero... tres veces al día se va a necesitar, sí o sí, a un agricultor. Hasta las gallinas salieron en el carnaval espontáneo.

Y claro, a lo largo de la mañana no faltaron los guiños carnavaleros a las citas míticas de la ciudad, como la carrera de motos —con caída incluida— o al art aero rap que por la Patrona decora las fachadas. Graffitis y música. Las señoritas del Un, dos, tres, Cristo, el peluquero más sofisticado de los Gipsy Kings, astronautas de la nasa y un sinfín de monjas, monjes y soldados también pasearon por la plaza Mayor.

Claro que no faltaron los superhéroes, familias enteras encarnando a los personajes de Star Wars, La Bella y la Bestia y hasta seres mitológicos. Es tal la expectación que, alrededor de los carnavaleros, se van formado corros de curiosos porque la mañana del sábado es mucho más que un disfraz, es puro teatro. O si no que se lo digan a los dos jóvenes que hicieron de un escaparate su propio Barrio Rojo, ‘Encarnao’ en este caso.

Y recurrentes son también los grupos de música, como Camela, o los juegos de siempre, como el parchís. Y qué decir tiene aquellos que deciden echar la vista unos cuantos años atrás para hacer un guiño a aquellos personajes, modas o lugares que marcaron durante algún tiempo el día a día de La Bañeza.

Y del teatro de calle, al Municipal. La tarde se reservó para los actos institucionales. El coliseo abrazó, como ya es tradición, la proclamación de la musa. María García, que ostentó el cargo hasta ayer, le cedió la corona a la inspiración del carnaval de este año, Marina Miguélez Vázquez. De rojo, la musa entró al teatro del brazo del concejal de Fiestas, Fernando Lobato, que no dejó nada al azar en su atuendo. La musa, carnavalera desde que nació un sábado de carnaval, ve cumplido un sueño. Por eso, María le recomendó disfrutar, vivir, aprovechar y sentir cada momento de estos días que se avecinan. Ella prometió a todos los presentes estar a la altura.

tracking