La empresa aborda el proceso pendiente para la desnitrificación
Los trabajos que ahora inicia Gas Natural Fenosa en su central térmica ubicada en La Robla llevarán a cabo las mejoras en los procesos de desnitrificación que exige la normativa europea para reducir las emisiones ambientales. Una inversión que no ha cuantificado, pero supone un fuerte desembolso. En cualquier caso, resulta necesaria para que pueda seguir operando a partir del 1 de julio de 2020, la fecha en la que finaliza el Plan Nacional Transitorio al que ahora está acogida (junto con la térmica de Compostilla, que gestiona Endesa).
Durante los últimos meses la empresa llevó a cabo un análisis de las alternativas de adaptación para prolongar la vida útil del Grupo 2 de la térmica. En este grupo ya había llevado a cabo las inversiones necesarias para cumplir con los límites de la emisión de azufre, a través de la instalación de una desulfuradora, para cumplir con las exigencias comunitarias.
El Plan Nacional Transitorio se aprobó en noviembre de 2016 y se acogieron 29 instalaciones. Permite que estas industrias retrasen la comunicación sobre su decisión de llevar a cabo o no las inversiones necesarias para cumplir con la normativa medioambiental exigida por Europa, aunque con unos techos de emisiones.