■ EL DESHIELO EN OMAÑA
Después de la nieve, en abril aguas mil
De los ríos secos a cauces desbordantes de agua. El paisaje leonés ha cambiado como de la noche al día en unos pocos meses como consecuencia de toda la nieve y el agua caída como una bendición del cielo para una tierra que la necesitaba como el oxígeno para volver a respirar y a latir otra vez. En este León que se asoma con timidez a la primavera que llega tardía se cumple a la perfección el viejo refrán: "En abril, aguas mil". Y que lleguen a miles.