Provincia ■ Escándalo por abusos sexuales
Ramos Gordón, entre los ‘Lobos con piel de pastor’
Un libro recoge el único caso de pederastia en la Iglesia reconocido en Castilla y León.

Una pintada relativa al caso apareció recientemente en la fachada de la Casa Sacerdotal.
El escándalo por los abusos sexuales en el Seminario Menor San José, que la Diócesis de Astorga regentaba en La Bañeza, se recoge en la obra Lobos con piel de pastor. Pederastia y crisis en la Iglesia Católica, del periodista Juan Ignacio Cortés Carrasbal, que la editorial de temas religiosos San Pablo lanzará en los próximos días. La editorial presentará esta investigación periodística en Madrid, el 23 de mayo, en un acto en el que, además del autor, intervendrán el periodista y escritor José Martínez de Velasco, la investigadora del Instituto Vasco de Criminología Gema Varona Martínez y la directora de San Pablo, María Ángeles López Romero.
Aunque el libro aún no se encuentra a la venta, la editora adelanta que los primeros síntomas de pederastia en la Iglesia de Roma «se empezaron a conocer» ya en los años cincuenta, cuando «algunas diócesis estadounidenses empezaban a entrever el problema». La reseña asegura que «una Iglesia asustada y a la defensiva no supo reaccionar con valentía ante el horror de los casos de pederastia en su seno», motivo por el que «miles de menores inocentes pagarían por esta cobardía y tibieza».
Centrándose en España, apunta que «es imposible cuantificar» la magnitud de este problema. «Se conocen públicamente cincuenta casos de abusos de menores a manos de sacerdotes, pero se estima que podrían ser muchos más. Lo que sí está claro es que la Iglesia española no ha hecho casi nada para que las víctimas se sientan acogidas y atendidas», sentencia.
El texto de Cortés Carrasbal recoge el caso denunciado por F.L., y reconocido por el sacerdote José Manuel Ramos Gordón, que en su etapa como formador del seminario menor de la diócesis asturicense abusó de F.L. y de su hermano. Recientemente, la Casa Sacerdotal de Astorga ha sido objeto de una pintada alusiva a Ramos Gordón, que reside en este centro desde que se le apartó de la parroquia de Tábara y de otros cargos que ostentaba en la diócesis y se le ordenó el cuidado de sacerdotes ancianos, en la que se le acusaba de pederasta y violador. La pintada fue cubierta en un principio con papel, para, después, procederse al pintado de la fachada con el fin de ocultarla de manera definitiva.
Hasta Roma
El caso de Ramos Gordón es el primero que la Iglesia Católica ha reconocido en Castilla y León. Tras salir a la luz a finales de enero del año pasado, alumnos del colegio diocesano de Puebla de Sanabria también señalaron al presbítero como autor de abusos en este centro. Posteriormente, Ramos Gordón fue trasladado al seminario de La Bañeza, donde abusó de dos hermanos. El caso llegó a otros sacerdotes e incluso al rector del seminario menor. Finalmente, el sacerdote fue trasladado a la parroquia de Tábara hasta que se le obligó a renunciar al cargo en 2016. Fue las postura del papa Francisco hacia los casos de pederastia los que movieron al denunciante a escribir al pontífice, exponiendo su caso, ocurrido al terminar la década de los 80. La Congregación para la Doctrina de la Fe ordenó a la Diócesis de Astorga abrir un proceso penal contra el cura.