Elías Fernando Rodríguez Ferrri Catedrático de sanidad animal de la ule
«Erradicar la tuberculosis es muy díficil, se tiende más a tenerla bajo control»

Elías Fernando Rodríguez Ferri explica las consecuencias y efectos del complejo ‘mycobacterium tuberculosis’. MARCIANO PÉREZ
Rubén v. Justo | lEÓN
Nacido en Caparroso (Navarra), Elías Fernando Rodríguez Ferri es catedrático numerario de Sanidad Animal (Microbiología e Inmunulogía) en la Universidad de León y miembro de la Real Academia de Doctores de España. Se licenció con premio extraordinario en la Universidad de Oviedo y, allí mismo, consiguió su doctorado con sobresaliente cum laude. Es además presidente de la Academia de Ciencias Veternarias de Castilla y León, académico de número a las Reales Academias de Doctores de España (Rade) y de Ciencias Veterinarias de España (Racve).
El Gobierno pretende publicar en enero de 2019 un Real Decreto que especifica la normativa básica en materia de actuaciones sanitarias en las especies cinegéticas con tuberculosis. Qué es esta patología, cuáles son son sus efectos y sus riesgos y cómo debería afrontarse son algunas de las cuestiones abordadas por el catedrático de Sanidad Animal y profesor titular de la Universidad de Léon (ULE).
—¿Qué es y en qué consiste la enfermedad tuberculosis?
—Es una afección crónica producida por microorganismos que afecta al hombre y a muchas especies animales. El complejo tiene distintas variantes como Mycobacterium tuberculosis (que afecta a los humanos), Mycobacterium bovis (al ganado vacuno) y Mycobacterium caprae (al ganado caprino). Todos son capaces de producir enfermedades entre sí.
—¿Cuál o cuáles son sus efectos clínicos?
—Fundamentalmente se identifica con una enfermedad pulmonar, aunque no exclusivamente. Antes había tuberculosis de ganglios cervicales cuando se tomaba la leche sin pasteurizar. También hay tuberculosis generalizada que afecta a prácticamente todo el cuerpo del animal.
—¿Cuáles son las características del complejo?
—Es resistente en el medioambiente, aguantan muy bien la desecación y los rayos ultravioletas (UVA) del sol. A principios del siglo XX cuando la tuberculosis era un problema descomunal en Europa, los tratamientos que se imponían en los sanatorios antituberculosos se colocaban en zonas elevadas con un ambiente despejado porque eran lugares saneados. Sin embargo, en presencia de materia orgánica como el lodo o el resto de heces aguantan hasta quince meses.
—¿Cómo se transmite la patología de unos animales a otros?
—Estos agentes son eliminados por las heces y son transmitidos en las zonas donde cohabitan distintas especies, como las charcas. También pueden ser transmitidos por la respiración, a través del agua, del pasto o del pienso.
—¿Existe alguna cura a la tuberculosis?
—Es una enfermedad que tiene muchos hospedadores. La cura es muy dificil, creo que a lo que se tiende es al control más que a la erradicación. Nos olvidamos que el complejo Mycobacterium tuberculosis está formado por seres vivos que evolucionan como nosotros pero a muchísima más velocidad. Cuando se ejerce presión sobre ellos, se desvían de un determinado hospedador para refugiarse en otro.
—Entonces la solución es...
—Cuando se trata de enfermedades complejas con agentes complejos las actuaciones son como una batalla. Imagínate a Napoleón ocupándose exclusivamente del ejercito que tiene delante: se olvidaría de los que tiene a su izquierda y derecha. Con la tuberculosis ocurre lo mismo, los hospedadores principales son el ganado pero también está la fauna silvestre. Si solo te ocupas de combatir a unos, los patógenos se refugian en otros. Por esa razón es necesario actuar en todos los animales que puedan estar implicados.
—¿Cuándo se dan los riesgos?
—Cuando conviven animales domésticos y salvajes en lugares, como por ejemplo, las explotaciones abiertas.
—Precisamente ese es uno de los puntos que se abordan en el borrador del Real Decreto
—Esto no surge por casualidad, tiene su origen en Peter Daszak. Es el primero que toma en consideración la importancia de los animales salvajes en las enfermedades del ganado doméstico y del hombre. En España se desarrolló la Ley de Sanidad Animal que derivó en la Ley de Sanidad de Castilla y León y que está completada con un Plan Sanitario de la Fauna Silvestre surgido en 2007 a causa de la tularemia.
—Existen ciertas posturas en torno al control de la tuberculosis que apuntan que en el momento en que se baje la guardia en la Comunidad Autónoma puede haber una multiplicación exponecial e inmediata del riesgo.
—Yo creo que en el momento en el que bajes la guardia debes de tener un fundamento de que la guardia está bajada. La Administración y todas las unidades veterinarias están implicadas en las campañas de saneamiento. Según me documenté la Junta está pensando declarar zona libre de tuberculosis bovina. Yo creo que ahora no hay alarma aunque está muy bien apretar los tornillos para no descuidar este aspecto.
—¿Tienen fundamento los aspectos mencionados en el borrador del Real Decreto?
—Surge como consecuencia del Plan de Actuación sobre Tuberculosis en Especies Silvestre (Patubes). Esta normativa pretende poner en forma de Real Decreto todas las cautelas que ya se están llevando en algunas Comunidades Autónomas como la nuestra.