Los sindicatos firmaron «lo mejor» ante el bloqueo del Gobierno a la continuidad
Los sindicatos CC OO y UGT, que en la noche del martes firmaron el preacuerdo para la transición justa de la minería del carbón, justificaron ayer su respaldo al documento como «el mejor posible» ante la negativa del Gobierno a la continuidad de las empresas mineras que deben devolver las ayudas desde 2011 o cerrar. Y que tampoco aceptó, según los responsables sindicales, garantizar la participación del carbón autóctono en el mix de generación eléctrico. Respeto a las medidas sociales, señalaron que se optó por dar la mayor cobertura a los trabajadores, aunque no se aceptaron todas sus propuestas; y abogaron por vigilar el cumplimiento de los compromisos de inversión en las cuencas hasta 2027.
El responsable de Minería de Comisiones Obreras en Castilla y León, Omar Garal, destacó que es «el mejor acuerdo posible» ante «la postura de bloqueo del Gobierno» respecto a la continuidad de las empresas y la garantía de suministro. Y añadió que se lograron «las mejores condiciones para los trabajadores, aunque haya un límite y siempre haya gente que no cumpla todos los requisitos», según señala Ical.
El apartado «más importante» en su opinión son las ayudas a la creación de empleo en las comarcas mineras. Garal responde a las críticas desde los partidos políticos sobre la falta de concreción de las medidas de desarrollo de las comarcas que se creará una comisión de vigilancia para evitar que se cometan errores como los de los anteriores planes del carbón, que no han conseguido crear actividad alternativa. Y recordó que está prevista la creación de un gabinete técnico que realizará estudios sobre las posibilidades económicas de cada comarca.
Por su parte el secretario minero de Fica-UGT, Jorge Díez, destacó que el acuerdo firmado da «cobertura máxima a los trabajadores», y que es lo mejor que se ha conseguido con «un tiempo muy limitado de negociación», ya que las empresas se extinguirán el próximo 31 de diciembre. El sindicalista destacó que se ha pretendido que se dé cobertura a la totalidad de los trabajadores, bien con prejubilaciones o con bajas incentivadas; y que los trabajadores de las subcontratas tendrán condiciones prioritarias en las recolocaciones para realizar tareas de recuperación medioambiental.
Díez también lamentó que no se cumplieran las perspectivas con las que iniciaron la negociación, que estaban puestas en que más allá de 2018 se siguiera quemando carbón; lo que pasa porque las empresas que puedan ser competitivas tengan medidas de flexibilidad para devolver las ayudas recibidas. Tampoco se pudo garantizar la quema de carbón autóctono en el mix.