De tierra firme a los océanos
El programa tomará muestras de agua, suelo y excrementos de animales silvestres que se analizarán por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para determinar si existe presencia de fitosanitarios, metales pesados, derivados de plástico y medicamentos, a fin de establecer las repercusiones de la basura en el medio ambiente. Los estudios realizados hasta el momento sobre la influencia de los residuos en los océanos, en especial de los plásticos, lleva a SEO/Birdlife a inferir que la contaminación por ‘basuraleza’ será más significativa aún en tierra firme. «Diferentes análisis sugieren que las acumulaciones de microplásticos en entornos terrestres podría ser entre 4 y 23 veces mayor que en los océanos», señala la organización, que apunta que los desperdicios que invaden el mar tuvieron que estar antes en tierra firme.