Cañete: «La transición justa debe anticiparse a los efectos negativos»
El comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, defendió ayer que la estrategia de descarbonización de la Unión Europea, en el horizonte 2050, «no es una revolución» sino «una transición ordenada, progresiva y socialmente justa», porque si los ciudadanos no la aceptan y no se convierten en sus protagonistas «no conseguiremos ningún resultado». Arias Cañete asistió, en el Parador de Segovia, a la celebración del IX Día Eólico de Castilla y León y auguró un «futuro espectacular» para el sector».
Arias Cañete sostuvo que, en 2050, los combustibles fósiles «no tienen papel que jugar» pero «está claro» que hay que acometer una transición energética que sea «socialmente justa», para lo que es fundamental que ninguna comunidad, región o sector «quede rezagado» y no se pueda beneficiar «de los impactos positivos» de la UE. Arias Cañete señaló que la comisión que preside creó la Plataforma para las Regiones Carboníferas en Transición y se están analizando «los mecanismos de apoyo que se pueden crear»
El comisario también remarcó que el Parlamento Europeo pidió la creación de un fondo especial autónomo para financiar y garantizar «la transición energética socialmente justa», elaborando toda la estrategia climática bajo la premisa de que estos temas no se atajan cuando «se producen los efectos negativos» sino que hay que «anticiparlos», para crear todos los marcos de apoyo económico, financiero y presupuestario que garantice que «haya una reconversión de las zonas afectadas»
Arias Cañete declaró que no se refiere sólo al sector y las comarcas vinculadas al carbón, sino a otros como el automóvil, puesto que con la electrificación «puede haber impactos importantes» y se debe anticipar cómo abordar la recapacitación profesional de los trabajadores y cómo la industrial auxiliar se reorienta hacia los vehículos eléctricos, los autónomos y los conectados.