EL FINAL DEL CARBÓN
La Junta reclama que La Robla sobreviva a los cierres de 2020 para sostener el sistema
Del Olmo argumenta que condenar todas las térmicas pondría en peligro el suministro de energía nacional

Instalaciones de la central térmica de La Robla, propiedad de Naturgy. MARCIANO PÉREZ
La central térmica de La Robla podría ser la única que sobreviva al cierre de instalaciones de quema de carbón en junio de 2020, por ello la Junta de Castilla y León reclama al Gobierno central que no autorice la solicitud de Naturgy de desmantelar la central. La consejera de Economía y Hacienda de Castilla y León, Pilar del Olmo, advirtió ayer de que una autorización a la vez de todos los cierres de térmicas solicitados al Gobierno puede poner «en peligro el suministro de energía nacional» en momentos de picos de consumo.
Por ello, en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, confió en que el Gobierno «no autorice todos los cierres a la vez», como el solicitado para la térmica de La Robla.
La consejera de Economía y Hacienda insistió en que si se autorizan todos los cierres a la vez, ya que además de La Robla la multinacional energética Naturgy, antigua Gas Natural Fenosa, anuncio el pasado miércoles que ha solicitado el de las térmicas de carbón de Meirama (A Coruña) y Narcea (Asturias), puede «haber momentos en los que no se pueda satisfacer la demanda nacional con fuentes de producción de energía renovables».
Del Olmo argumentó que se trata de fuentes de energía que son intermitentes, que si no hay viento no funcionan las eólicas y si no hay sol no funcionan las fotovoltaicas.
Aunque la titular de Economía y Hacienda reconoció que «poco margen» hay para revertir la situación de La Robla, sí que afirmó que era «la única térmica» en la que tenían «esperanzas de que se mantuvieran las inversiones, que ya habían comenzado a hacerlas».
Del Olmo lamentó que «a la vista de las declaraciones de la ministra de Transición Ecológica —Teresa Ribera— y el propio secretario de Estado, que dijo que iban a desaparecer todas las centrales térmicas en España menos cinco —que no incluían las instalaciones de La Robla— y el anuncio de un cambio de normativa», Naturgy haya visto que no le da tiempo a hacer las inversiones necesarias para adaptar las instalaciones para que puedan cumplir la normativa europea sobre emisiones. El pasado mes de marzo, antes de la llegada del PSOE al Gobierno, la central estuvo parada para acometer dichas mejoras.