CAMPO
El ministro garantiza el apoyo a los regadíos pero sin plazos ni inversión
«Yo vengo aquí a arreglar problemas, no a crearlos», señaló Planas sobre las balsas del Órbigo.

El ministro contempla una válvula durante su visita, ayer, al Páramo Alto. RAMIRO
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, mostró ayer el «compromiso del Gobierno de España con el regadío en el conjunto de España y, especialmente, en Castilla y León», pero sin anunciar ninguna inversión concreta ni ningún plazo para desarrollar las previstas.
Planas se reunió en Hospital de Órbigo, en la sede de Ferduero (Federación de Comunidades de Regantes del Duero), para escuchar las reivindicaciones de los agricultores en un encuentro al que asistieron representantes de hasta doce comunidades de regantes.
El ministro afirmo estar «convencido de que el regadío no puede llegar al último rincón de España, pero sí que muchas zonas tengan que ser modernizadas para hacer un mejor uso del agua» y conseguir un mayor respeto al medioambiente. «El regadío y el respeto al medioambiente no son dos cosas incompatibles. Al contrario. El buen uso del agua es la mejor garantía para el medioambiente».
Planas subrayó que «hay una garantía por parte del Gobierno de seguir trabajando en este sentido junto con las comunidades de regantes y la Junta de Castilla y León, a través de la Seiasa. Lo importante es que sigamos avanzando en esta tarea de modernización, que nunca se acaba». Y aseguró que al contrario de paralizar los proyectos «se están acelerando».
En este sentido recordó que el 54% de las inversiones en modernización y el 40% de las de transformación de regadíos que se han llevado a cabo en España se han ejecutado en Castilla y León. «Siempre hay que seguir avanzando». Planas reiteró en numerosas ocasiones el compromiso del Gobierno de España del Partido Socialista con continuar con la modernización de los regadíos, a los que calificó como «la joya de la corona de la agricultura» española.
En Castilla y León se han invertido 515 millones de euros en modernización de regadíos en 61 obras que han afectado a 101.446 hectáreas y beneficiado a 39.365 regantes. Y hay comprometida una inversión de 91 millones de euros en 7 actuaciones de 13.640 hectáreas de 3.426 regantes.
En el acto estuvo presente el presidente de Ferduero, Ángel González Quintanilla, que recordó que en Castilla y León hay 100.000 hectáreas de regadíos modernizados y otras 80.000 han decidido «engancharse a la modernización. Y hay que hacerlo. Pedimos que la maquinaria no se pare. El Gobierno tiene que seguir gobernando», en referencia a las próximas elecciones nacionales y las dificultades que pueden surgir para formar nuevo Gobierno en España. «Si queremos seguir compitiendo con otros países tenemos que seguir con la modernización», afirmó Quintanilla. El ministro de Agricultura aseguró que su departamento sigue trabajando en los distintos proyectos.
El ministro Planas no se decantó claramente sobre la construcción de las balsas de la Rial y Los Morales para la regulación del río Órbigo; una demanda de los regantes del Páramo, que ayer le recordó Quintanilla, para almacenar agua que garantice el suministro a los campos en años de escasez, pero rechazadas por los vecinos de los pueblos de la zona afectada. Planas afirmó que «yo vengo aquí a arreglar problemas, no a crearlos», y que «la prioridad es la modernización». Y añadió que «cualquier proyecto que se acometa deberá contar con todos los informes, positivos y negativos, y ser objeto de las oportunas autorizaciones». De todos modos, «no es de mi competencia», dijo.