La licitación de la madera de la Junta alcanza 2,7 M€
Los pueblos propietarios de los montes percibirán el 47% del total.

La Delegación Territorial de la Junta licitó el año pasado 37 lotes de madera, que se adjudicaron en 2.714.409,17 euros, un 56,47% del precio de salida de los 87.003,41 metros cúbicos de madera, que se situó en 1.532.900,48 euros, informó ayer una nota de prensa de la Administración autonómica. La mayor parte de la madera vendida, el 90%, procedía del pino —cerca de 78.800 m3— y sólo 8.200 m3 fueron de chopo. La delegación destacó la venta de todos los lotes que ofertó en el ejercicio pasado, con un precio medio unitario para el pino de 28,34 euros por tonelada.
De los poco más de 2,7 millones de euros que se obtuvieron, un 47,29% de los ingresos —1.283.639,64 euros— repercutirá directamente en las entidades locales menores propietarias de los montes en los que se han realizado las talas. Otro 47,80% —1.297.564,73 euros— engrosarán los fondos de mejora de los respectivos montes, mientras que 133.204,80 euros repercutirán en la Junta de Castilla y León, procedentes de la venta de madera de montes propios, consorciados o conveniados. Se espera que las cifras finales se engrosen una vez ejecutados los aprovechamientos.
La subasta se incluye en el Plan de Movilización de los Recursos Forestales, de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente. La normativa nacional y de la comunidad autónoma dan a la junta de Castilla y León las competencia de aprovechamiento de los recursos naturales que se generan los montes. La novedad de las subastas de 2018 ha sido la adaptación de todo el proceso de enajenación de la madera al procedimiento telemático, según se contempla en la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público.
Además de la ganancia económica, destaca el beneficio medioambiental, dado que por cada tonelada de madera que se transforma en muebles, vigas, chapa, aglomerado y otros se fija el 50% aproximadamente de su peso en forma de carbono. Este proceso, conocido como secuestro de carbono, es una de las medidas que los gobiernos de la Unión Europea incentivan para ralentizar el cambio climático. En años anteriores se han aprovechado en León una media de 150.000 toneladas de madera al año —en dos subastas: de primavera y verano—, que suponen una fijación 75.000 toneladas de carbono.