PROVINCIA
El Pozo Calderón y el Feixolín aún esperan el plan de abandono
La pedanía de Orallo exige que se cumpla la resolución de la Junta para evitar peligros.

Fotografía de archivo del Pozo Calderón, tras su cierre en 2010. NORBERTO
La junta vecinal de la pedanía lacianiega de Orallo quiere que la administración concursal de Coto Minero Cantábrico (CMC)
cumpla con la resolución que emitió en 2017 el Servicio Territorial de Industria, Comercio y Turismo de la Junta de Castilla y León, en la que obligaba a la mercantil a presentar un proyecto de abandono de labores para las explotaciones mineras de interior del Pozo y del cielo abierto del Feixolín, ubicadas ambas unidades productivas en la localidad citada.
«Nuestra obligación consiste en hacer que se cumpla esta resolución y defender al pueblo de Orallo», explicó el pedáneo, Ángel Nava. El dictamen de la Admi nistración autonómica respondía a las quejas de la junta vecinal de Orallo por el deterioro de las instalaciones y escombreras en el monte de utilidad pública (MUP) cuya ocupación fue otorgada a CMC.
En ese momento, la Junta resolvía que la administración concursal de CMC debía proceder al cierre efectivo de todas las bocaminas del Grupo Calderón, de forma que se impida el acceso físico al interior de las galerías, la colocación de carteles de prohibición de paso y advertencia de peligro, tanto en los accesos a las plazas de las bocaminas, como en aquellos accesos o pistas que puedan suponer un riesgo, a juicio del director facultativo. Además, obliga a que se lleve a cabo la reparación de las zonas afectadas por hundimientos y repises que en las pistas de acceso a los diferentes niveles de la mina.
El plazo para la presentación del proyecto de abandono definitivo de labores era de un mes, en el que se debían exponer las diferentes medidas de seguridad, así como la descripción y relación de los medios humanos y materiales para realizar dichos trabajos. «Ha pasado el tiempo, la resolución no se ha hecho efectiva y la junta vecinal está intranquila», matizó el pedáneo.
Zonas peligrosas
En este sentido, Nava manifestó que se sienten preocupados ante el «total abandono de las instalaciones» y su peligrosidad. «Queremos que no tengamos que lamentar accidentes».
La resolución advertía de que el incumplimiento de las prescripciones citadas anteriormente conllevarán a la incoación del oportuno expediente sancionador y que dichos incumplimientos también pueden ser motivo de caducidad del derecho minero.
La Junta Vecinal de Orallo quiere abordar esta problemática con el Ente Regional de la Energía, pero este organismo por el momento no ha concretado una fecha para reunirse y abordar el problema.