Diario de León

CAMPO

El Itacyl reduce el rendimiento del trigo en un 25% por falta de lluvia

Los agricultores confían en que las lluvias de primavera salven los cereales de invierno.

Publicado por
A. Domingo | Redacción
León

Creado:

Actualizado:

El secano leonés mira al cielo y confía en que se cumplan las previsiones de lluvias que se anuncian a partir de mañana para recuperar un cereal de invierno que ya afrontó una siembra tardía por las lluvias del otoño y que ahora comienza a pedir agua. Lo cierto es que, con los datos recabados hasta el viernes, el Boletín de Predicción de Cosechas —cosechas.itacyl.es—, que elaboran El Instituto Teconológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) y la delegación en la Comunidad autónoma de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) la próxima cosecha de trigo se reduciría en estos momentos en un 25% en buena parte de las zonas más productivas de la provincia, donde se aprecia, además, una mancha, entre el Órbigo y parte del Páramo, donde la recogida de grano mermaría en un 50%, circunstancia en buena medida condicionada por la menor superficie de siembra registrada en esta zona. Mejor pronóstico ofrece en cebada, donde la caída del rendimiento sólo llegaría hasta un 25% en parte del centro-sur de la provincia.

Bien es cierto que el boletín estima los rendimientos en secano y que otorga los peores resultados a una zona de regadíos, pero si los embalses no garantizasen la campaña de riegos, la alerta roja se habría disparado, al afectar la falta de lluvias tanto a la totalidad de la producción agraria. El déficit de lluvias en la provincia desde el inicio de la campaña, el 1 de octubre, es más que claro, con un 50% de agua recogida frente a la precipitación media en treinta años en la mayor parte de la provincia y un 75% en el resto, como se puede observar en el gráfico.

Las siembras tardías —las lluvias de otoño impidieron entrar en los campos— dejan en una mala situación al cereal que se sembró ya este año, pues la fase de desarrollo en la que se encuentra le lleva a aguantar peor el estrés hídrico.

Aunque se dice que lo que mal anda mal acaba, una primavera normal es el remedio a lo que hoy empieza a preocupar. Lo cierto es que «en abril y mayo es cuando se forma el grano», apuntó el presidente de Asaja en León, Arsenio Rodríguez. La necesidad de agua en los cereales de invierno «no es tan acuciante» como en puntos del sur de la Comunidad. El cereal de invierno en León «aún aguantaría una semana o dos más sin llover, pero es necesario que llueva ya para que se ponga bueno», añadió.

Todos los agricultores, de secano y los de regadío no modernizado, continúan pendientes del parte meteorológico. «En regadío, el cereal se sembró tarde» y el riego por inundación «no tira» del cultivo, lo que sí ocurre en el regadío modernizado, que aplica al cultivo una cantidad de agua mucho más precisa.

Al igual que los cereales, las vezas y las alfalfas de secano ya poco recuerdan los 10 litros por metro cuadrado que han caído en el último mes en la llanura y se necesita agua en los terrenos de secano para la siembra de girasol. También es precisa la descarga en los regadíos no modernizados, para que nazca el maíz que se siembre ahora.

La proyección

A la espera de que lleguen las lluvias esta semana y de cómo se desarrolle la primavera, la foto fija que presentaba ayer el boletín de cosechas no conduce a una interpretación catastrofista de los resultados una vez que las cosechadoras terminen su trabajo: así, la previsión es que de cosecha de trigo para León se sitúa en el 91% sobre la media de los últimos 30 años —once puntos por encima del año pasado, cuando se quedó en el 80%— y la cebada podría estar por encima del registro, alcanzando un 111%.

El buen tiempo de las últimas semanas ha permitido comenzar las siembras de remolacha y, según apuntó el presidente de Asaja, algunos agricultores han adelantado las de maíz, aunque en superficie total resulten aún simbólicas.

tracking