Diario de León

1.500 hectáreas menos

La Bañeza pierde al menos un 27% de la contratación de remolacha

Azucarera ve «asumible» el retroceso de las siembras y confía en el repunte del mercado.

Fotografía de archivo de la fábrica bañezana en plena campaña. RAMIRO

Fotografía de archivo de la fábrica bañezana en plena campaña. RAMIRO

Publicado por
A. Domingo | Redacción
León

Creado:

Actualizado:

Azucarera espera que la contratación de remolacha en la fábrica de La Bañeza se sitúe este año entre las 3.700 y las 4.000 hectáreas, lo que supondrá una reducción superior a los 1.500 hectáreas con respecto a la última campaña, cuando la factoría leonesa formalizó contratos con los cultivadores en una extensión de 5.503 hectáreas. Los datos suponen una reducción de la superficie contratada de un 27% en el mejor de los casos y de cerca de un 33% en el peor supuesto. Hay que recordar que la planta bañezana se abastece de cultivo de las provincias de León y Zamora.

A falta de cerrar los últimos compromisos, la responsable del área agrícola de la compañía, Salomé Santos, apuntó que la cifra más baja «es muy prudente», pero callificó de «muy optimista» la mejor de las previsiones. En cualquier caso, el descenso de superficie de siembra tras el cambio de modelo de contratación se sitúa en los márgenes esperados por la industria, que confía en un repunte de precios en el mercado del azúcar que le permita «recuperar la confianza de los agricultores» y crecer en superficie.

«Necesitábamos una cifra que nos permitiera superar este momento» por el «fuerte impacto» en los precios causado por la crisis del sector. A juicio de Santos, la superficie de siembra «es razonable y lo más positivo es que hemos tocado fondo», tras sufrir una coyuntura «devastadora que ha llevado al anuncio del cierre de ocho fábricas: cuatro en Francia, dos en Alemania, una en Polonia y otra en Suecia». Entre estas factorías se encuentran las de algunas industrias fuertes y dos en el sur de Francia, desde donde llegaba azúcar a España para su «venta a pérdidas», reseñó la responsable del área agrícola de Azucarera.

Recuperar los rendimientos

Con las buenas siembras de este año, cabe esperar «volver a los niveles» de rendimientos que habían logrado los remolacheros españoles y un «repunte con fuerza» del precio del azúcar, debido a la caída de la producción en Europa, «que nos permita pagar un buen complemento» de precio al agricultor. Como se recordará, Azucarera suspendió el Acuerdo Marco Interprofesional (AMI) en diciembre, fijando el precio de la tonelada en 26 euros y sustituyendo los complementos que pagaba hasta entonces por uno solo,vinculado al precio medio del azúcar en el mercado europeo, lo que le acarreó las críticas de las organizaciones agrarias, que estiman una bajada en el precio de la raíz de 6,50 euros por una decisión unilateral de la industria y el desánimo en los cultivadores. Así, durante el invierno, el objetivo de Azucarera se centró en conseguir la contratación de una superficie suficiente para abrir las fábricas con la próxima recolección.

El cambio de modelo de contratación abrió en la empresa un panorama que «sabíamos que iba a ser duro», pero su resultado es «razonable» a estas alturas. Finalizada esta campaña, la empresa inmtentará recuperar al remolachero, en un sector en el que prima la máxima que el productor que lo deja no vuelve. Sin embargo, Santos no cree en este aforismo: «tenemos mucha superficie nueva contratada en los últimos años, de agricultores que se incorporan y de otros que ya sembraron. Las mejoras en el regadío y las nuevas variedades con mejoras genéticas que entran en el mercado pueden revertir la situación. No es que vayamos a dar el pelotazo, pero sí podemos aumentar superficie poco a poco, recuperando la confianza del agricultor. Y esta no es una convicción infundada, porque este año, con la estba cayendo, hay 400 nuevas hectáreas contratadas en el modelo de integración».

Tampoco comparte que el sector retenga exclusivamente a quienes aún deben cumplir sus compromisos con ayudas del Programa de Desarrollo Rural (PDR). «Si fuera así, habríamos contratado muchísima menos superficie», indicó Santos. Manifestó que existe una casuística variada en cuanto a quienes se han mantenido en el sector o lo han abandonado, con independencia de estas ayudas. Añadió que también ha crecido el cultivo compartido y que siguen siendo mayoría los agricultores que prefieren realizar las tareas propias de la remolacha, bien mediante contrato con una empresa de servicios o por disponer de la maquinaria apropiada.

tracking