UN PROYECTO VARADO
Demanda histórica. La autovía entre León y Valladolid es una demanda histórica que se vio relegada por la política de infraestructuras de la Junta, ya que prefirió iniciar la León-Burgos, que está en ejecución, y dejó en manos del Estado la construcción de las vías rápidas entre León, Astorga y Benavente. Pese a ser una infraestructura vertebradora de la comunidad, el proyecto sigue al ralentí. Amilivia-De la Riva, 1997. Los alcaldes de León, Mario Amilivia, y Valladolid, Javier León de la Riva, solicitaron a las Cortes de Fuensaldaña un impulso al proyecto. El PP aprobó instar al Gobierno de la Nación que diera prioridad al proyecto. PDR, 1999. El Plan de Desarrollo Regional incluía el proyecto de la León-Valladolid para que fuera ejecutado en ese tiempo. Viaria 2001. El ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, anunció en unas jornadas de infraestructuras de carreteras y ferrocarriles celebradas el año pasado en Valladolid, denominadas Viaria 2001, que la León-Valladolid costaría unos 35,1 millones de euros (58.000 millones de pesetas) y que tendría 130 kilómetros de longitud. Estado actual. El ministro de Fomento informó durante la inauguración de la autovía entre León y Benavente que el proyecto se dividiría en tres tramos: de León a Santas Martas, de Santas Martas a Villanubla, y del aeropuerto a Valladolid. Este último tramo ya tiene redactado el estudio informativo.