La Junta asegura que Castilla y León será «una de las más perjudicadas»
El consejero de Agricultura y Ganadería, José Valín, confirmó ayer que Castilla y León sería, junto a la comunidad manchega, la más afectada por la propuesta de reforma de las ayudas de la PAC que se plantea en la Unión Europea. Según explicó Valín, la reforma significaría un descenso de unos 180 millones de euros al año en las ayudas de la PAC que se reciben en Castilla y León. No obstante, Valín señaló que esta propuesta no será definitiva hasta que no dé su aprobación el Consejo de Ministros de la UE, algo que no se producirá hasta finales de la actual presidencia europea. A pesar de ello, el titular de Agricultura confirmó ayer el total rechazo de la Junta de Castilla y León a la reforma que se plantea actualmente. Valín justificó ese rechazo en la incertidumbre que existe sobre cómo se va a redistribuir ese 20% de las ayudas directas, que en teoría deberían ir a parar a otras líneas de subvención enmarcadas en el llamado segundo pilar de la PAC: el desarrollo rural. Además, el consejero calificó de «excesiva» la modulación que se plantea, al tiempo que criticó que en ella no se discrimine positivamente a los agricultores a título principal. En cuanto a la postura que defenderá Castilla y León ante el Ministerio de Agricultura, encargado de negociar una propuesta alternativa en el seno de la UE, Valín anunció ayer que defenderá la idea de que la modulación se aplique con criterios diferentes según los rendimientos de cada zona productora. En este sentido, el consejero de Agricultura propondrá una menor modulación de las ayudas directas a los agricultores de zonas de bajos rendimientos. «No se puede modular igual en una zona con unos rendimientos de 6.000 kg por hectárea en cereal, que en otra que sólo llega a los 2.500», argumentó.