Los socialistas acusan a la Junta de ser responsable de una «guerra» del agua entre las provincias
El PSOE acusó ayer a la Junta de Castilla y León de ser «culpable de una guerra del agua» entre agricultores de varias provincias que se disputan la poca agua almacenada en los pantanos de esta comunidad autónoma. El secretario general del PSOE en Castilla y León, Ángel Villalba, aseguró en una rueda de prensa en Valladolid que existe una «guerra del agua claramente declarada entre provincias», entre las que destacó a León y Palencia, que calificó de «absurda y propia de otros tiempos» y de la que responsabilizó a la Junta. «El Gobierno regional es culpable y disfruta con estos enfrentamientos entre provincias», ya que «en vez de tener la valentía de hacer propuestas, espera que el problema lo solucionen entre ellas», añadió el responsable auutonómico de los socialistas. Las comunidades de regantes de León consiguieron el jueves que la CHD accediera a que el próximo día 31 cese el trasvase de agua de esta provincia a otras, principalmente a Palencia, pese a las demandas de agua de agricultores palentinos que temen por sus cultivos. La Junta «tenía que haber mediado» entre los regantes de ambas provincias, en vez de haber permito que la CHD excluyera a los agricultores de Palencia de la reunión en la que se acordó el cese del trasvase, según Villalba. «Castilla y León ha sacrificado históricamente paisajes y se han inundado pueblos para hacer muchos embalses», sin que se haya solucionado el abastecimiento para regadíos y para poblaciones, a su juicio, ya que unas 135 localidades de esta comunidad necesitan actualmente abastecer con cisternas a sus 60.000 habitantes. Beneficio a las eléctricas El responsable del Partido Socialista de Castilla y León (PSCL-PSOE) afirmó que, sin embargo, los embalses beneficiaron a las compañías eléctricas y citó el caso del de Riaño (León), que «es el origen del conflicto», por el trasvase hacia Palencia. La central eléctrica de este embalse necesita unos 100.000 litros de agua por segundo para su funcionamiento, lo que supone hasta 120 veces más que el consumo de una ciudad como Valladolid, de algo más de 300.000 habitantes, pero «no ha dejado de funcionar», indicó Villalba, mientras que sí se adoptan restricciones para regadíos. El PSOE estimó en unos 60 millones de euros las pérdidas en regadíos agrícolas por falta de agua en unas 100.000 hectáreas y criticó que la Junta esté «vacacionando», en palabras de Villalba, porque «ninguno de sus altos cargos está estos días en su puesto». Los socialistas reclamaron la convocatoria inmediata de una «mesa de emergencia» entre la Junta, la CHD, la Federación Regional de Municipios y Provincias y las organizaciones agrarias, para acordar un reparto del agua que evite problemas entre provincias.