CONSUELO DEL OTERO REDONDO PROPIETARIA DE FRUTOS SECOS CAPRICHOS
«El dulce, y por tanto el azúcar, si se toma con moderación, es bueno»
Fue la pionera en las tiendas de golosinas en la ciudad, allá por el año 1980. Precisamente fue una desgracia familiar, en este caso la muerte de su hija, la que le llevó a dejar e
-La definición que se hace de su profesión como la más dulce que existe, ¿es acertada? -Creo que sí, y eso se debe a que todo lo que vendemos es agradable para el paladar, y que nadie lo dude, también sano. -¿Qué es lo mejor y lo peor de su profesión? -Lo peor es que trabajas todos los días del año. Lo mejor el trato con la gente, en especial con los niños. A veces cuando vienen a comprar te cuentan su vida o que les pasa. Eso no se paga con nada. -El tener que tratar con todo tipo de gente, ¿no les obliga a ser un poco psicólogos? -Bastante, y sobretodo con los niños. Cada día entran muchas personas y cada una con su forma de ser. Eso hace que a cada uno le trates de una forma. -¿Acude la gente a su establecimiento con una idea predefinida o se deja aconsejar? -Las hay de todo. Desde las que quieren celebrar un cumpleaños, bautizo o boda y requieren de dulces hasta los que te piden un dulce en concreto. En este caso son los niños los más decididos. -¿Influye mucho la publicidad en las ventas? -Bastante. Incluso en ocasiones hay niños que te piden un producto que han visto por la televisión y que todavía no nos ha llegado. En eso se puede decir que la publicidad marca las pautas de consumo más de lo que creemos. -La idea de que el azúcar no es muy bueno, ¿es acertada? -No la comparto. A veces acuden madres con sus niños pidiéndonos dulces sin azúcar, en especial chicles, sin saber que son peores que los que contienen azúcar. Además, hay que tener en cuenta que los dulces que vendemos tienen poco azúcar y que ésta, si se consume con moderación, es beneficiosa. -Para trabajar en este sector, ¿hay que estar siempre al día? -Sí. Además cada semana recibimos una revista en la que se nos informa de las novedades del mercado y de otros aspectos necesarios para optimizar el trabajo de los que nos dedicamos a ello. -¿Qué es lo que más se vende en Frutos Secos Caprichos? -Depende de las fechas. En verano lo que más demanda la gente son las pipas y los pistachos, mientras que en otoño e invierno, por su riqueza en calorías, las almendras. También tienen un papel destacado las gominolas, los caramelos y el regaliz. Más cosas buenas que malas -¿Qué es lo mejor y lo peor que le ha pasado en estos años? -Lo peor que una vez no quemaron el toldo, mientras que lo mejor el trato con la gente, en especial con los niños. -Mirando hacia atrás, ¿se arrepiente de haberse decidido por este negocio? -No, porqué me ha ido bien, aunque mi profesión frustrada no era esta. Con todo, esta profesión se engancha día a día. -¿Tiene futuro este sector? -Sí, y prueba de ello es que cuando yo empecé, hace veinte años, fui la pionera, mientras que ahora existen en Astorga cerca de quince establecimientos dedicados a ello. Eso hace que se dividan los clientes aunque creo todos podemos vivir de ello.